Julio Chávez Sánchez
Como informamos en la edición de mayo, el 30 de abril pasado el Consejo de Administración de Demos,
S.A., editora de La Jornada presentó ante la asamblea anual de accionistas el informe financiero de 2002. También
se designó a Ricardo García Sainz como nuevo presidente del Consejo de Administración y a Alejandra
Moreno Toscano como secretaria de dicho consejo, entre otros nombramientos.
Esto se informó en las páginas de
La Jornada el 2 de mayo. Así termina la nota respectiva: "Una vez más,
La Jornada ratificó los principios rectores que le dieron vida como proyecto informativo y su compromiso de seguir siendo
un periódico independiente y crítico, un periódico de iguales, un instrumento de promoción de la justicia social...".
Días después, el 9 de mayo, Julio Hernández López, en la columna "Astillero", hace un recuento de logros de
ese rotativo en los últimos tiempos, en una críptica respuesta a lo que publicamos aquí, en
etcétera. Hernández alude a los premios de periodismo que obtuvieron dos reporteros y un caricaturista; la firma del contrato colectivo entre empresa y sindicato, mismo que fue depositado en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje y, finalmente,
la reseña de la asamblea de accionistas, donde subraya que aquélla "aprobó los informes financieros
correspondientes al año pasado, con especiales notas de reconocimiento a la honestidad con que han sido manejados los fondos
de las distintas empresas del Grupo La
Jornada".
En síntesis, un periódico idílico, ajeno a conflictos internos, y según ellos, apegado a los principios que le
dieron vida. Algo distinto del análisis que documentó
etcétera en su edición anterior.
Premios
El 7 del mes pasado se entregó el Premio Nacional de Periodismo a Gustavo Castillo y Enrique Méndez, en
el género de noticia, por la información que ambos reporteros de
La Jornada publicaron el 19 de enero de 2002.
Sin embargo, la noticia que diera el Premio Nacional de Periodismo a los dos trabajadores de
La Jornada no es producto de una investigación. Proviene de una filtración que ya había sido dada a conocer meses antes por
Miguel Badillo, colaborador de El
Universal, quien el 24 de septiembre de 2001 en su columna "Oficio de papel" da
cuenta de lo siguiente:
"El asunto... se refiere al supuesto desvío de más de mil millones de pesos de las arcas de Pemex con fines
políticos y que todavía podrían estar a buen resguardo en bancos extranjeros, al más puro estilo salinista. Según
las indagaciones, a mediados del año pasado, apenas unos días antes del proceso electoral para la Presidencia de
la República, el entonces primer mandatario habría autorizado verbalmente al director general de Pemex la
entrega del dinero para apoyar la campaña del priísta Francisco Labastida Ochoa, y para ello utilizaron al gremio petrolero."
En septiembre de 2001 los atentados ocurridos en Estados Unidos ocuparon la atención de todos los
espacios informativos, razón por la cual lo escrito por Badillo pasó desapercibido.
Tuvieron que pasar cuatro meses para que el escándalo por las aportaciones del STPRM a la campaña
priista tomara las proporciones que hoy son conocidas.
Otros ganadores de este premio son: Antonio Helguera
(La Jornada), Jorge Morales Almada
(Frontera), Daniel Aguilar (Reuters), Juan Carlos Zúñiga
(El Imparcial), Juan Veledíaz y Julio Scherer
(Proceso).
¿Sobre pedido?
El domingo 11 de mayo, el candidato a diputado por la vía plurinominal del partido México Posible Olac
Fuentes Molinar presentó un documento programático donde apuntaba los principales retos del sistema educativo en
el país; ahí señalaba que uno de los lastres para una auténtica reforma en esa área lo consituía el Sindicato
Nacional de Trabajadores de la Educación.
El SNTE y sus dirigentes bien pudieron sentirse agraviados y emitir una respuesta oficial mediante un
desplegado de prensa, una conferencia o cualquier otro medio, sin embargo, parece que optaron por los viejos recursos
de utilizar plumas fáciles de convencer para defender o denostar distintas causas.
Llama la atención que el mismo día, 13 de mayo, en cuatro periódicos distintos (Pedro Jiménez Rodríguez,
en Diario de México; Irma Pilar Ortiz, en
Excélsior; Víctor Sánchez Baños, en
El Heraldo de México, y una columna
que aparece sin firma llamada "Los malosos", en
Ovaciones) se hagan severas críticas a Fuentes Molinar y que las
cuatro coincidan en señalar que durante su paso como subsecretario de la SEP no asumió esa posición discordante con
la organización magisterial.
Falso, Olac Fuentes ha sido crítico del SNTE desde hace muchos años y su labor en la SEP siempre fue con
la intención de modernizarla.
Quizá estos nuevos críticos no tuvieron oportunidad de investigar y se conformaron con transcribir las
instrucciones que recibieron.