Julio Chávez Sánchez
El 17 de junio pasado La Crónica de
Hoy cumplió seis años de existencia. Pocos años para un diario que sin
embargo ha registrado diversos movimientos, en aras de atraer anunciantes y aumentar el número de lectores.
Antes de aparecer en 1996, al instalarse la redacción del diario, el director general, y entonces accionista
mayoritario, Pablo Hiriart Le Bert, comentó respecto de la competencia en el mercado y la forma en que se incorporaría a éste:
"¿Cómo lograremos penetrar en un mercado tan competido? La estrategia es muy sencilla para todas las áreas
del periódico. Todos los días publicar algo que interese grandemente a un mayor número de personas. No aferrar
nuestra existencia al escándalo de corto plazo, porque eso se vuelve una necesidad de supervivencia."
En su primer editorial, el diario ratifica que "el país necesita un nuevo periodismo (...) preocupado por los
problemas reales del país", y asienta que "la mejor manera de aproximarnos al cumplimiento de estos objetivos es realizar
un periodismo de hechos, más preocupado por la información que por las ganancias económicas, con periodistas
más interesados en la búsqueda de la verdad que en el renombre y los halagos".
Con esa determinación, el diario fue posicionándose en el público lector, ofreciendo reportajes que en más de
una ocasión crearon ámpula; aunque también se destacó una clara fobia hacia el PRD, particularmente al gobierno del
Distrito Federal encabezado primero por Cuauhtémoc Cárdenas y luego por Rosario Robles. (Más tarde, las
delimitaciones ideológicas de sus funcionarios, conducirían al diario a una crítica sistemática de la administración de Ernesto Zedillo.)
Con esos sesgos, y pese a su denodado esfuerzo editorial, "las ganancias económicas" también fueron
preocupación, por lo que en 2000 el empresario Jorge Kahwagi Gastine invierte en ese proyecto, convirtiéndose en presidente
del rotativo, ratificando a Pablo Hiriart como director. El 8 de noviembre, durante su presentación como presidente
del Consejo de Administración, Kahwagi afirmó: "Tendremos otra perspectiva y le daremos a nuestro diario la estructura
de empresa; mi participación será en ese sentido, ya que respeto mucho el trabajo editorial que Pablo Hiriart y su
equipo han hecho. Estoy cierto de que todos estaremos satisfechos de este primer paso de una gran carrera para que
podamos llegar a la meta juntos".
El segundo paso fue contratar a la consultora Innovation, a la cual se le encargó la renovación del diseño del
periódico. Meses después, el 21 febrero de 2001,
Crónica circula con una nueva presentación; estas fueron las razones de
los editores: "Se trata de ofrecer un diario más dinámico, con buenos reportajes, comprometido con sus lectores. En el
fondo de este esfuerzo está la batalla por dar prioridad a los administrados sobre los administradores".
Luego afirmaron: "Desde hoy, el lector encontrará un diario más ordenado, con documentación adecuada y con
datos que den contexto a los que está ocurriendo. Para nosotros seriedad, puntualidad y profundidad son un
compromiso permanente".
Ese diseño, sin embargo, lastimó la dicha aspiración de sus lectores por privilegiar la información y el análisis y,
en cambio, puso de relieve la imagen y las notas cortas.
Cambios más radicales
Debido a los graves problemas económicos, a mediados de febrero de este año los directivos de
Crónica deciden dejar de publicar sábado y domingo, lo que sin duda significó una señal preocupante sobre su futuro inmediato. Más
tarde, y precisamente con la intención de dar certeza a sus anunciantes, el diario volvería a circular sábado y domingo.
Pero con toda seguridad el movimiento que más cimbró a ese periódico fue la salida de la dirección de Pablo
Hiriart anunciada el 15 de abril, lo que motivó que cerca de una decena de colaboradores y algunos funcionarios
renunciaran a Crónica. Esa responsabilidad fue asignada a Salvador García Soto titular de la columna "Serpientes y escaleras",
quien en entrevista con etcétera (núm. 20, junio de 2002) afirmó que
"Crónica no es ajeno a la recesión económica que
vive el país, que viven los medios" y que su dirección no iba a modificar la línea editorial.
Durante seis meses García Soto estuvo al frente del rotativo; en ese periodo,
Crónica reapareció los fines de
semana y paulatinamente incorporó a otros articulistas.
Otra vuelta de tuerca
El 19 de septiembre de este año, en su primera plana, se anuncia una reestructuración. En la víspera, el presidente
del diario Jorge Kahwagi informó sobre la reincorporación de Pablo Hiriart a la dirección general, quien se ocuparía sólo
de la parte editorial porque Jorge Kahwagi Macari se haría cargo de la dirección corporativa. Informó también que
Guillermo Ortega Ruiz fungirá como director adjunto a la presidencia.
El lunes 23 de septiembre
Crónica presenta un diseño de portada distinto, más cercano al que publicaba en
sus primeros años. Pablo Hiriart ha dicho que se trata de una señal que significa la vuelta a los orígenes del diario. De
poder consolidar esa idea, es deseable que con sentido autocrítico sus editores reconozcan que sus exageradas
delimitaciones ideológicas han sido buena parte de la causa de tantos vaivenes e incertidumbres sobre el futuro del periódico.