Fernando Mejía Barquera
Desde su creación en 1941, la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT), no importa
quién sea el presidente en turno, ha mantenido un discurso político donde reiteradamente aparecen dos elementos:
a) la identificación de los radiodifusores como un gremio "perseguido" por un enigmático ente que ese organismo
ha denunciado, pero nunca identificado, y b) la advertencia a ese misterioso enemigo de que el gremio
radiodifusor sabrá defender con vigor y valentía sus intereses. Las peroratas pronunciadas por los presidentes de la CIRT
tienen la peculiaridad de que podrían ser intercambiadas en el tiempo, con una o más décadas de diferencia, y
cuadrarían perfectamente; un discurso pronunciado en 1997 podría valer para 1947 y viceversa. Así de similares resultan.
"Oscuros intereses"
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Jorge Mendoza Garza |
El 14 de mayo de 2003, durante la inauguración de la 63 Reunión Nacional del Consejo Consultivo de la
CIRT, en Chihuahua, el actual presidente de esa organización, Jorge Mendoza Garza, mostró que el pensamiento de
los radiodifusores está anquilosado políticamente, no se adapta a los cambios que vive el país; al igual que en los
años 50, los 60 o los 70 del siglo pasado, estos empresarios se sienten perseguidos por una misteriosa entidad
que "obedece a intereses oscuros", busca perjudicar a la industria de la radio y la TV, y, por supuesto,
pretende desestabilizar al país. He llegado a pensar que el asesor encargado de redactar los discursos para los presidentes
de la CIRT es un viejito que se quedó en el viaje del macartismo y del anticomunismo de guerra fría; un señor cuya
visión del mundo permanece, junto con su prosa, anclada en el pasado.
Para probar que no exagero, va la muestra. El miércoles 14 de mayo, durante su discurso en Chihuahua,
Jorge Mendoza afirmó que la CIRT está "a favor de una revisión y en su caso de la actualización seria y responsable
de la Ley Federal de Radio y Televisión vigente", pero en seguida sacó la espada: "No creemos en proyectos de
ley inspirados en intereses oscuros, que buscan supeditar los ideales superiores de los mexicanos a intereses
que pretenden todo, menos el beneficio de las mayorías y el fortalecimiento y engrandecimiento de nuestra
industria... No estamos de acuerdo con las propuestas que pretenden importar modelos de otros países y que en
realidad esconden intereses de movimientos
intervencionistas que pretenden desviar el rumbo del futuro cierto de
nuestra industria" (los subrayados son míos).
¿Cuáles son esos "intereses oscuros" y "movimientos intervencionistas" de que habla el señor Mendoza y
a los cuales se han referido los presidentes de la CIRT durante décadas? ¿Podría dar nombres, apellidos y nacionalidad?
Desaire al Congreso
Según el presidente de la CIRT, esta organización se encuentra en la mejor disposición de "dialogar y
debatir", no obstante su papel de "víctima", pues, según Jorge Mendoza, ha sido agredida y hasta difamada por
personas que tampoco identifica: "Frente a las agresiones, difamaciones y calumnias de nuestros críticos y
opositores, responderemos con apertura, disposición al diálogo y tolerancia. En este escenario, propondremos un debate
serio, propositivo y responsable". Sin embargo, otra vez tomó el sable: "Pero que no tengan duda que si persisten
con su actitud dolosa y sus deseos de destruir con ofensas más que construir, se encontrarán invariablemente con
la respuesta de una industria unida que sabrá defender sus legítimos intereses...".
En realidad no hay motivos para creer que los radiodifusores desean debatir sobre el tema de la legislación
en medios electrónicos. Hace unas semanas, el 25 de marzo, los directivos de la CIRT se negaron a acudir al
Senado de la República para tomar parte en un foro público de análisis donde se discutía una iniciativa de nueva Ley
Federal de Radio y Televisión, actitud considerada por el legislador Demetrio Sodi de la Tijera como "falta de respeto
al Senado". Ahora, en su discurso de Chihuahua, Mendoza afirmó: "Por convicción personal, pero con la
responsabilidad de ser presidente de la Cámara, quiero expresar el respeto de esta industria a nuestras instituciones públicas, y
en este caso en particular al Poder Legislativo. Estamos seguros que el nuevo Congreso que se renovará
parcialmente por decisión de los mexicanos el próximo 6 de julio, determinará los tiempos para estudiar y reflexionar con
serenidad y responsabilidad la necesidad de actualizar una materia... de gran relevancia para el futuro de México. En
la determinación del destino de la Industria de Radio y Televisión, la Industria de Radio y Televisión, los mexicanos
y nuestros representantes en la Cámara de Senadores y en la nueva Cámara de Diputados no podemos equivocarnos".
¿Cargo de conciencia por el desaire a la anterior legislatura, genuino cambio de actitud o demagogia?
Lo sabremos durante la segunda mitad del sexenio.