Y el software libre
Antulio Sánchez
La explotación informativa de Internet y los productos computacionales no está al alcance de todos por razones socioeconómicas o educativas. Pero tampoco los que están en posibilidades de aprovechar tales beneficios de forma plena pueden lograrlo.
El núcleo fuerte de la información de los programas está en la programación, en las líneas que lo conforman. En el
caso del grueso de los programas comerciales es difícil acceder a dicho núcleo, salvo que se haga a través de la
ingeniería inversa. Las empresas como Microsoft ponen infinidad de obstáculos, si bien no se puede menospreciar el
intenso movimiento que se da en Internet en favor de la práctica de un software libre.
Por la libertad de información
En los años 60, cuando la computadora personal comenzaba a dar las primeras señales de vida, estaba en auge
el movimiento contracultural ciberdélico, protagonizado por una especie de hippies tecnológicos, quienes advertían
sobre la necesidad del acceso sin taxativas a la información. Destacaba que la programación era uno de los más
genuinos productos informativos de última generación.
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Foto: Jorge Claro/ Contraluz |
En medio de la alucinación que ese periodo registró en California, Steve Jobs, Wozniak, Bill Gates (el otrora hippie
de Harvard), John Perry Barlow, Timothy Leary, Ted Nelson, entre muchos otros, procuraban generar a través de las
manifestaciones tecnológicas conocidas como las "máquinas de la mente", una serie de efectos especiales, que al lado o
no de las drogas y la música de la época pudiesen conducir a las puertas de la percepción.
Pero la concepción sobre las puertas de la percepción no eran unívocas o estaban vinculadas a la naturaleza y lo
místico. En ese entonces había sectores que opinaban que ésta podía lograrse a través de las incipientes redes y las
emergentes tecnologías de la información, basada en la idea de apoyar el libre acceso a la información, que además era
importante para el desarrollo de la sociedad. Con esa premisa se difunden a inicios de los años 70 manifiestos de algunos
hackers como Lee Felseistein y Efren Lipkin, quienes proponían de forma abierta una total libertad de expresión en el campo
de las nuevas tecnologías. Lipkin abrió un servicio de BBS de acceso gratuito para que todas las personas
intercambiaran arsenal de información. Mientras que Ted Nelson publicó su manifiesto contracultural
Computer Lib, bajo el lema de "lo digital para el pueblo".
No es gratuito que la denominada
Declaración de la Independencia del
Ciberespacio, publicada en 1996, fuera
escrita por uno de los exponentes de esa época psicodélica, John Perry Barlow, otrora letrista de la banda Grateful Dead
y cofundador de la Electronic Frontier Foundation. Ese texto es de gran importancia cultural para una buena porción
de quienes participan en la actual revolución digital; se centra en la lucha política por el libre tránsito de información
en Internet, de modo que después de la apreciación de las más variadas informaciones los usuarios estén aptos para
criticar y seleccionar los aspectos más relevantes.
Este tipo de ideología tuvo efectos en otros terrenos, por ejemplo, en el campo educativo fue responsable que
los profesores de hoy ya no se definan exclusivamente por ser los encargados de llevar la información al aula o a cualquier zona donde
se efectúe el proceso de enseñanza, operan más como organizadores de la capacidad crítica de sus alumnos, que a su
vez cuentan con la información proporcionada por las redes y no por la escuela o la familia. Un cambio en ocasiones no
del todo exitoso como proponían los utopistas de la contracultura, pero que no se puede soslayar, ha favorecido un
esquema de relaciones más horizontales entre educadores y estudiantes, que termina por sentar bases más adecuadas para
un proceso de aprendizaje.
El proyecto de software libre
Es verdad que a estas alturas ya no se puede hablar de contracultura, pero algo de este espíritu se recoge en
Internet, donde sobresalen los aspectos de libertad de comunicación, de seguridad y privacidad. Destaca el Proyecto GNU y
el Manifiesto GNU de Richard Stallman, quien sienta las bases y la importancia del acceso a la información bajo un
formato de software libre. En Internet se pueden encontrar excelentes artículos sobre la idea y la importancia del software libre.
De esto sobresale que el concepto libre
(free) no necesariamente es sinónimo de gratuidad, como habitualmente
se dice, sino de libertad, sobre todo para hurgar en sus contenidos informativos. Obviamente hay programas basados
en el esquema freeware, sin costo de uso, y por la filosofía en la cual se apoyan contribuyen al surgimiento de una
nueva industria basada en el conocimiento en redes, estimulan su personalización y una optimización de las
computadoras personales. Sin embargo, muchos programas libres no son necesariamente
open source, es decir, no tiene un
código abierto para que se puedan evaluar y los usuarios los puedan certificar y, en su caso, modificar, mejorar y distribuir
tales perfeccionamientos a la comunidad de usuarios.
Aunque todo esto genera confusión, en Internet se multiplica la discusión; abundan los inclinados a promover
una cierta estandarización basada en el sistema operativo Linux, que poco a poco adquiere fuerza entre los usuarios.
Desde hace tiempo Windows ya no está en más del 10% de computadoras usadas en el mundo, que han adoptado el
sistema operativo Linux, el cual destaca por su gran seguridad. Este aspecto llevó a la NASA a trasladar sus bancos de datos
al código abierto de MySQ. Con ello, la NASA brinda la oportunidad a sus ingenieros y programadores para
personalizar sus bases de datos de acuerdo con sus necesidades y tiene la garantía de usar un producto que en caso de presentar fallas de seguridad se puede verificar y subsanar antes de su uso, lo que no sucede con los productos comerciales, que
pueden permanecer varios años sin ser solucionados o al menos hasta que salga la nueva versión.
Las enseñanzas para México
Más allá de los aspectos éticos que este fenómeno desencadena, esto puede tener grandes ventajas para México.
Se debe partir de que la información ocupa un lugar destacado en nuestra sociedad, pero más importante es cómo
los medios y los fines de esta información se transforman en conocimiento. Esta es la gran contribución de los
programas open source: coadyuvan a la libertad de información.
En México la cuestión del
open source tiene varios aspectos positivos: inclinarse por él implica el ahorro de
grandes costos de inversión, que puede ser canalizada a la compra de hardware. Lo más importante es que usar programas
open source permite la conformación de usuarios más hábiles, que pueden tener un control sobre el comportamiento
del programa. En todo caso, favorecen la conformación de una cultura de la programación que actualmente está
ausente en la mayoría de los usuarios: estimulan un papel activo de éstos en el uso de programas.
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el navegante
Sudamérica al día
Esta es la edición de
Le Monde Diplomatique, Cono Sur, la cual pone en línea interesantes artículos sobre la
realidad social, política, económica y cultural de esa región. A pesar de que el grueso del contenido se dirige a analizar la
realidad argentina, hay material para conocer lo que acontece en Brasil y Uruguay.
www.eldiplo.org
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Discutiendo las drogas
Las drogas constituyen desde hace tiempo uno de los temas básicos para las ciencias sociales. Desde diversas
perspectivas científicas se aborda este asunto y un ejemplo de esto es la revista
Adicciones. Sólo hay un pequeño
inconveniente: para poder obtener los materiales hay que inscribirse en línea.
www.socidrogalcohol.com/revista.htm
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Apuntes sobre Perú
Con una preocupación más sociológica que cultural, esta publicación,
Apuntes sobre la sociedad peruana, ofrece
un buen número de materiales, ensayos sobre todo, de la realidad peruana. El contenido es variado y bien
documentado, además de que puede ser una buena fuente de información para los que desean conocer el contexto como se
desenvolvieron las elecciones recientes en Perú.
www.apuntes.org/paises/peru/xpe_sociedad.html
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Reflexiones sobre criminalidad
Aunque parezca, este sitio no es para los que gustan ver correr la sangre, sino para los que reflexionan sobre
tales aspectos. El criminalista digital es un
site que compila una buena cantidad de enlaces a sitios y, sobre todo, de
publicaciones que abordan esta problemática. Lo mismo hay revistas que tienen su contraparte en papel, que las
exclusivamente electrónicas.
criminet.ugr.es/elcridi/elcridi_revistas-e.html