Fernando Mejía Barquera
En alemán, inglés, italiano, francés y, por supuesto, español, aparecieron en Internet, durante la segunda
semana de agosto, decenas de notas que anunciaban el inicio de transmisiones de "Radio Insurgente, Voz del
EZLN", emisora que, según el anuncio hecho por el subcomandante Marcos, haría su aparición en la banda de onda
corta el día 9 de ese mes como parte de las fiestas organizadas por los neozapatistas con motivo de su reaparición
pública y la reorganización política del territorio que ocupan. Se suponía que Radio Insurgente transmitiría en la banda
de 49 metros a través de la frecuencia de 5.8 megahertz. La emisión inaugural, sin embargo, nunca se llevó a
cabo; en la frecuencia y la banda anunciadas jamás se escuchó nada que sonara a EZLN, y aunque el
radioescucha interesado en seguir la esperada transmisión moviera la aguja del dial "con el mismo contoneo de las caderas
en una cumbia", como recomendó Marcos que se hiciera en el caso de que la señal no se encontrara, lo único
localizable en la banda de 49 metros (6.2 a 5.8 megahertz) eran Radio Vaticano, la ubicua BBC, Radio Habana, una
emisora colombiana, otra ecuatoriana y la mexicana Radio Educación.
Ni tan "escurridiza"
En sucesivos comunicados, Marcos había creado expectación con el anuncio de la radio en onda corta,
medio de comunicación que, por cierto, han utilizado con éxito movimientos guerrilleros o de "liberación nacional"
en diversas épocas. El 20 de julio de este año,
Marcos
anunció, a través de un comunicado, que "la famosa (en
las montañas del sureste mexicano) y escurridiza (en el dial) 'Radio Insurgente, Voz del EZLN' iniciará próximamente
sus operaciones en onda corta". Reveló que en la transmisión inaugural él tendría un programa especial de una
hora donde habría mucha música, pero no en su voz; él no cantaría, sino que presentaría "rolas musicales
acompañadas de cuentos y relatos". También, con el sentido del humor que algunos le festejan, indicó que el programa
Durito DJ estaba "en veremos porque el escarabajo se está poniendo sus moños y no firma contrato".
El 4 de agosto, en otro comunicado, Marcos dio fecha precisa al inicio de operaciones radiofónicas en onda
corta: sería el 9 de agosto a las 15 horas, "horario del frente de combate sur oriental", o 14 horas, "hora de Fox",
según la peculiar forma en que Marcos
calcula el tiempo. Reveló que el "supremo gobierno" había colocado una
señal de interferencia con canciones de los grupos Límite y Maná para "tapar" a Radio Insurgente, pero advirtió: "No
le aunque, como quiera transmitiremos y, además, grabaremos el programa en cidis y los vamos a repartir como
si fueran volantes ofreciendo empleo". Añadió: "Los devaneos de 'Maná' nos tienen sin cuidado y, sobra decirlo,
nos dejan i-n-a-m-o-v-i-b-l-e-s". Parecía que la pericia técnica del EZLN estaba fuera de cualquier duda y que, a
pesar de los intentos gubernamentales, la presencia de Radio Insurgente en la banda de onda corta no podría ser evitada.
Mucha tinta, poco audio
El día y la hora anunciadas llegaron. Según la crónica de los enviados de
Proceso, Rodrigo Vera e Izaín Mandujano, en Oventic, donde se realizó la fiesta del EZLN, "cientos de personas, entre indígenas y ladinos,
deambulaban con su pequeño radio de onda corta" para sintonizar los 5.8 mhz en la banda de 49 metros y oír el
programa inaugural de Marcos. Pero la transmisión nunca se produjo. En lugar de la emisión radiofónica sonó, a través
de altoparlantes, el audio de una grabación en CD con la voz de
Marcos y algunas canciones de su
preferencia interpretadas por Pedro Infante, Jorge Negrete, Tania Libertad, Armando Manzanero, BB King, Ely Guerra,
Joaquín Sabina y La Ley. La explicación que el EZLN dio a su fracaso radiofónico fue que el gobierno "bloqueó" la
señal, por lo que fue necesario difundir por altoparlantes el programa inaugural grabado por Marcos, quien, por
cierto, no se presentó a Oventic porque, dijeron sus camaradas, "le dolió la panza".
En verdad llama la atención la impericia mostrada por el EZLN para transmitir por radio, medio al que hasta
ahora le había hecho el feo ante los buenos dividendos informativos que le brindaron Internet, en lo internacional, y
la prensa, especialmente el diario La Jornada, en lo nacional. El pretexto de que el gobierno "los bloqueó" suena
débil. Son muchos los grupos en el mundo que han difundido por radio sin permiso gubernamental y, como dijo
Marcos, meneándose en el dial "con el mismo contoneo de las caderas en una cumbia" para burlar las interferencias.
Quién sabe si Radio Insurgente transmita alguna vez, pero por lo pronto, en su primer intento de aparición, generó
mucha tinta y poco audio.