Almendra Carrillo / María de los Ángeles Moreno
¿Qué periódico lees?
El Universal porque es más objetivo y quizá por costumbre; Reforma porque trae una versión de las cosas
más hacia la derechita y La Jornada al revés. Milenio y Crónica los leo a veces, depende mucho de la primera nota.
¿Qué noticieros ves?
Adriana Pérez Cañedo o Adela Micha. Escucho Radio Universidad y Monitor porque tiene mucho pegue entre la gente, y a veces Radio Fórmula.
¿Y revistas?
Leo Proceso, no siempre, le doy una revisadita;
Vértigo y de vez en cuando Milenio.
¿Eras una niña aplicada?
Sí, muy lamentable.
¿Te sacaron del salón?
Sólo una vez por culpa de una amiga. Estábamos juntas con un maestro de biología que era muy buena onda y se volteó al pizarrón y mi amiga le aventó una bolita de plastilina y como no supo quién fue nos sacó a las dos.
¿No eras insurrecta?
No, no se me daba. Ya en secundaria como que desperté, de chica era poco sociable, me daba por la lectura, la observación más que por generar lata.
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Foto: Guillermo Cardoso |
¿Cómo ingresas al PRI cuando justo en tu generación estaba en boga el movimiento comunista?
En efecto, había mucho movimiento y muchas propuestas y opiniones en contra del statu quo de lo que yo también participaba, y yo asistía a células de comunismo y mi escuela, la Nacional de Economía, era muy rojilla, muy liberal y progresista y yo en aquella época fui antipriista porque ésa era la moda entre los jóvenes. Participé de muchas cosas y en esa danza algunos compañeros que ya militaban en el PRI me fueron jalando. Yo siempre tuve una vocación social y en Economía se me avivó y pensé que a mí me gustaría mucho ayudar a un cambio de fondo porque me repelía la desigualdad y me sigue repeliendo y pensé que desde las instituciones públicas se podía hacer algo para transformar esto.
¿Y en la facultad te enfrentabas a Pablo Gómez?
Sí, nunca coincidimos Pablo y yo. Pero sí había un grupo y eran mis amigos como Pablo Pascual Moncayo y había muchos que se interesaban en cosas de fondo social y había fiestas donde platicábamos y bailábamos y no había diferencias.
¿Te gusta la bohemia?
Sí, mucho, la bohemia cuando hay guitarrita, pianito o los dos y ahí me puedo pasar horas.
¿El tequila?
Sí y el vinito pero realmente no tomo.
¿Eres romántica?
Sí en lo personal y por el significado de mi actividad política. También soy romántica porque me gusta mucho la poesía.
¿Quién te gusta como poeta?
Jaime Sabines. Tuve el privilegio de conocerlo, era un hombre guapo, muy bien plantado, con plática muy amena y cuando escribía volcaba esa fuerza interior que a lo mejor expresa, a propósito de los románticos, en su poema ese de "Los amorosos".
¿Hay soledad en la vida política?
A veces. Y depende mucho de cuál ha sido tu vida interior o familiar, de afectos y amistades. En general, en mi vida no he sentido soledad porque si bien la política me ha absorbido y exigido más que un amante celoso también tengo una familia maravillosa, muy comprensiva y apoyadora y que además me hacen el honor de enorgullecerse de mí.
¿Por qué de haber tenido una presencia más notoria en los medios ahora no la tienes?
A lo mejor el impacto de esta transformación política y económica fue muy severo para mí. He estado más en la introspección. Me fui un año a Harvard y estuve allá en la lectura y en el intercambio de ideas, viendo qué ha pasado en este mundo. Yo creo que se han acentuado los desequilibrios y las desigualdades. Hay cosas que no marchan como cuando decidí entrar en las instituciones que pensé que debían marchar y no me voy a quedar ahí, voy a empezar de nuevo no sólo en el activismo político sino en la expresión en los medios porque creo que son una palanca fundamental de la democracia.
Éstos están teniendo un impacto de por qué y por quién votar, de qué es lo que significa un proyecto u otro y de la importancia de ser partícipes y no sólo espectadores de un desarrollo que vaya en un sentido que te guste o no y cómo cambiar las cosas que no te gustan y que son una de las cosas que más me gustan de mi carrera, opinas y a veces no te escuchan o no tienes éxito pero al menos tienes la posibilidad de considerar el escenario completo, de opinar e incursionar y yo quiero volverlo a hacer.
¿Por qué?
(Ríe) Me estás preguntando ¿para qué te metes?
Sí, ¿qué, es adictivo esto?
Te pica algo y te estimula y te da esa posibilidad de ver a mucha gente y de tratar de incidir. A mí no me gusta la sociedad que estamos viviendo, el decaimiento que parece que tenemos todos, no estoy de acuerdo en que a veces la política haya perdido dignidad y prestigio. Hoy en día los políticos somos vistos entre desconfianza y menosprecio y yo no veo por qué; la política es realmente una actividad no sólo digna sino útil para generar cambios, lograr acuerdos, para conducir el proceso social de tal suerte que vivamos mejor.
Tú disentiste de Roberto Madrazo.
Sí, claro...
¿No te da trabajo ahora estar con Madrazo?
Sí me da trabajo, pero es parte del debate, no pensamos exactamente igual pero hay que aportar. Mi partido es de muchos y yo no lo construí, lo construyeron otros. Y todos nosotros hemos ido contribuyendo a un cambio, a veces insuficiente.
¿Qué opinas de que las esposas de los gobernadores quieran ser gobernadores?
No estoy de acuerdo por supuesto. Me parece que es parte de este enrarecimiento del clima político y de una pérdida de referentes y valores que compartíamos todos sin necesidad de escribirlo en una ley, ahora me parece que hay que escribirlo en una ley. Creo que cada actividad debe tener su propia trayectoria y especialización y que la política no es para improvisar. Y te diría otra cosa, qué papel juegan en esto los medios porque en la medida en que vuelven a alguien un personaje sumamente conocido, también están acentuando ciertas imágenes que no se sabe si tienen proyectos, propuestas. Sólo aparecen como estrellas fulgurantes 15 segundos diarios en televisión y en los periódicos y las revistas y entonces la gente los conoce y de tanto machacar que puede ser la gente llega a creer que puede ser y eso se refleja en las encuestas.
¿Qué libro estás leyendo?
Estoy releyendo un tomo de Octavio Paz que tienen que ver con la historia y la política. Él tuvo una de las cualidades del político: mirar hacia el futuro, trascender. Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez son mis escritores favoritos.
¿Te importa la ropa, te vistes de diseñador?
? Sí me importa la ropa, me importa que combine, me importe que sea agradable a la vista.
Diseñador no, yo compro mi ropa en "x" tienda.
¿Cómo te relajas?
Uso el masaje, el facial y cada vez que tengo tiempo voy al spa. Me gusta el relajamiento.
¿Haces yoga?
No, hice. Era una persona que hice mucho ejercicio; lo he dejado por razón del trabajo. Ahora camino, hago poco de gimnasia y debo recuperar la natación y mis hobbies, como la fotografía.
¿Hubieras sido fotógrafa en lugar de política?
(Ríe) No tanto.
¿Qué película es la que más te ha interesado?
Memorias de Antonia porque es un relato de
personas de carne y hueso y toman las co como pueden.