Julio Chávez Sánchez
Luego de que los medios impresos se volcaron a cubrir la visita del papa Juan Pablo II a México y la cancelación del proyecto aeroportuario en Texcoco, el tema de la exhibición de
El crimen del padre Amaro, película dirigida por
Carlos Carrera, nutrió las páginas de los diarios inicialmente en las secciones de espectáculos, para luego ser asunto de
primera plana en la primera quincena de agosto.
Desde hacía varias semanas, diversos grupos católicos luego se sumaría Pro Vida habían iniciado, incluso
por Internet, una campaña para boicotear la exhibición del filme; la prensa dio cuenta de ello y en algunos diarios
se publicaron entrevistas con el director y los actores protagónicos de la cinta. Así, se empezó a decantar la posición
editorial de los periódicos respecto de la obra.
La mayoría de los diarios trataron de mantener un equilibrio entre las posturas, aunque algunos como
La Jornada, Crónica,
Milenio y El Universal destinaron mayor espacio a las opiniones favorables a la cinta y de rechazo a los
intentos censores; Reforma, por su parte, difundió prácticamente en la misma proporción las reacciones en favor y en contra.
Crimen y castigo
El Heraldo de
México mostró una clara postura de rechazo a la película, al tiempo que enderezó su critica al
gobierno federal. El sábado 10 de agosto, en la primera plana aparece la nota "Patrocinó Conaculta una película sacrílega",
firmada por Ma. Angeles Fernández M. Ahí se lee: "En contradicción con el discurso del presidente Fox, que invoca los
valores morales y religiosos, Conaculta no sólo aprobó, en el verano del año pasado, la producción de este filme, sino que
aportó 3 millones 500 mil pesos para la realización del mismo y 150 mil pesos más para desarrollar el proyecto".
A partir de ese día, el periódico fundado por Gabriel Alarcón resaltó las voces de quienes abogaban por censurar
El crimen del padre Amaro. El 11 de agosto, destacando en su portada, aparece la crítica que le hizo el cardenal
Juan Sandoval Iñiguez al gobierno de Vicente Fox por haber cofinanciado el filme.
El 12, también en primera plana y de la autoría de la misma reportera asienta en un recuadro: "Imcine ha hecho ya tres cintas irreverentes", se refiere, además de la película que se estrenó el 16 de agosto, a La virgen de la lujuria y Al rescate de la santísima
trinidad. Refrendando la tradicional posición conservadora de ese diario y subrayando su
desacuerdo con el gobierno, la nota sostiene: "Durante el primer año de la gestión foxista, el gobierno federal aprobó y
participó en la coproducción de cuando menos tres películas que constituyen un ataque frontal contra la creencia religiosa
que profesa la mayoría de los mexicanos".
Arremeten religiosos
El tema se incorporó de lleno en las primeras secciones de los diarios revisados en esta columna conforme
arreciaban las críticas de los más conspicuos representantes de la Iglesia católica (Norberto Rivera, Juan Sandoval Iñiguez,
Onésimo Cepeda, Felipe Aguirre Franco, entre otros). El 13 de agosto prácticamente todos los periódicos destacaron en
primera plana el rechazo de la Conferencia del Episcopado Mexicano a las cinta de Carlos Carrera. Aunado a eso, la
declaración del senador Diego Fernández de Cevallos, quien dijo que la película era "una porquería" y convocó para que
los ciudadanos no la vieran, dio pie para que, en los días siguientes, además de las notas informativas, se sumaran en la
prensa escrita las reacciones de columnistas.
El resultado de la polémica es que
El crimen del padre Amaro ha sido la película mexicana más vista en sus
primeros días de exhibición y, por lo tanto, la que mayores ingresos ha recopilado. Sin duda la recurrencia del tema en los
medios ayudó a esto. Por decirlo de otro modo, a esa cinta le cayó del cielo una publicidad que, indudablemente, influyó en
que ahora sea la película mexicana más taquillera en la historia de nuestro cine.