El proyecto de gobierno de Vicente Fox, e-México, agoniza. El objetivo era crear un sistema nacional para
acercar la tecnología a los mexicanos con menos recursos. Se comenzaron a abrir en la República Mexicana los
llamados Centros Comunitarios Digitales, la intención era llegar a diez mil centros, solamente instalaron siete mil 200
y muchos no sirven. Todas las computadoras están conectadas por medio de tres redes satelitales que fallan
con frecuencia. El proyecto arrancó con una inversión de casi 400 millones de dólares.*
Jorge Álvarez Hoth
El Noticiero, Televisa, Joaquín López-Dóriga, 18 de enero
* En realidad, no son 400 millones de dólares sino de pesos.
** Se vio la imagen de Jorge Álvarez Hoth, subsecretario de Comunicaciones de SCT aún cuando el responsable del
proyecto es Javier Pérez Mazatán.
De lo más avanzado del mundo
e-México es uno de los programas más importantes a nivel mundial. Gracias a él hasta el municipio más
alejado o pequeño del país puede conectarse a Internet. Eso no son buenas intenciones sino una realidad; siete mil
500 centros digitales funcionan actualmente. Hay mil 200 comunitarios en zonas indígenas y todos tienen un
excelente soporte técnico en sus tres redes satelitales gracias no sólo a la eficiencia del gobierno sino a las empresas de
la iniciativa privada que contrató. El esfuerzo de la SCT funciona con muchas secretarías de Estado,
organizaciones civiles y universidades. e-México ha logrado lo que pocos creían, conectar a millones de mexicanos.
Hechos, TV Azteca, Javier Alatorre, 24 de enero
* * *
El contexto
Esta emisión de Televisa (y su posterior insistencia en el tema) no se explica sin la oposición de la SCT a que
el Senado de la República aprobara la minuta que resolvió el 1 de diciembre la Cámara de Diputados para reformar
las leyes federales de Telecomunicaciones y de Radio y Televisión; muestra lo que puede pasar con quienes se
opongan a los designios del consorcio y es una amenaza al gobierno federal, lo cual es inadmisible. La nota en TV Azteca
no puede explicarse sin una operación política y tal vez financiera de la SCT con la empresa del Ajusco. Con base en
la Ley Federal de Transparencia ya hemos preguntado al respecto. Mientras, entre esos entuertos quedan claros
los resortes que animan a la información que recibimos.