José Antonio Díaz García
Cualquiera hoy, sin duda, reconoce que el mundo vive una época de cambios profundos. Desde Alaska hasta Australia, la constante parece ser la transformación: cambios en la economía internacional, cambios en las instituciones públicas y de gobierno, cambios en las alianzas de mercado, en el mundo tecnológico y de las telecomunicaciones.
Ante esta situación innegable nuestro país no ha permanecido indiferente y, por el contrario, en la última década ha emprendido con decisión algunos cambios necesarios para enfrentar con éxito estas transformaciones internacionales.
Sin adaptación a los cambios que vivimos no es posible avanzar. La opción es clara: o nos adaptamos y evolucionamos, o, por el lastre de la obsolescencia, irremediablemente desapareceremos.
Las condiciones en las que funcionan la mayoría de los medios de comunicación en México, tanto públicos
como privados, así como el marco jurídico que regula su operación, se encuentran hoy a debate. La finalidad no es nueva
ni desconocida, al contrario, es una vieja lucha que han emprendido los partidos políticos, algunos comunicadores y
la sociedad civil, y que hoy parece que va teniendo frutos por la voluntad y apertura de este gobierno: modernizar y
adaptar la legislación de los medios de comunicación a las nuevas circunstancias del México democrático inmerso en una
sociedad global.
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Foto: Fernando Santos Rosas |
Esta situación obliga a realizar un análisis serio y profundo del rol que desempeña Notimex ante estas
circunstancias nacionales e internacionales. Buscamos descubrir su papel frente a los nuevos tiempos, considerando que las
agencias de noticias contribuyen mejor que nadie a la vertebración y democratización de la información, y que la función de
los medios es ayudar a crear una opinión pública con base en el conocimiento objetivo de los hechos.
Las agencias tienen un papel central en el mundo de la comunicación y para conservarlo, deben adaptarse a los
cambios que se están produciendo en el mundo de la información, con el fin de mantener su vigencia en el mediano y largo plazo.
Notimex está cambiando. Desde su fundación, hace ya 34 años, ha sido un elemento indispensable de los medios
de comunicación en México y, desde algunos años, referente obligado de la información en Latinoamérica.
Notimex está inmerso en un mercado muy competido donde los grandes gigantes de la información: AP, Reuters
y France Presse, junto con la española EFE, la italiana ANSA y la alemana DPA marcan el ritmo y, en ocasiones, hasta
el rumbo del devenir mundial.
En ese contexto, Notimex es la agencia latinoamericana más importante porque ofrece una visión única de
México y de toda América Latina al resto del mundo.
Para no perder su liderazgo, Notimex tiene que adquirir nueva tecnología, mejorar la oportunidad de su
información, comunicar en "tiempo real", incrementar sus programas de capacitación al personal y buscar nuevas fuentes
de financiamiento que hagan realidad estos programas.
Aunque el objetivo central de Notimex no sea generar utilidades, tiene que guardar un equilibrio financiero que
no ponga en riesgo su permanencia y crecimiento.
Notimex debe ser hoy reflejo de la pluralidad de nuestro México, una institución pública que garantice el derecho
a la información y de expresión de los ciudadanos, pero que comparta responsabilidades con ellos.
En febrero pasado iniciamos una reestructuración que hoy comienza a verse con el incremento de clientes en
el mercado latino de Estados Unidos, el aumento de los ingresos por ventas, la reducción de gastos de operación,
la incorporación de nuevos servicios para radio y televisión, el nuevo portal de Internet y la orientación a ofrecer
servicios multimedia. Reagrupamos nuestras oficinas regionales, disminuimos gastos en el extranjero e iniciamos la
construcción de una red de freelands que nos permitirán ampliar la cobertura a un costo más bajo.
Falta mucho camino por recorrer. Hoy nos disponemos a mejorar sustancialmente la calidad y oportunidad de
nuestros servicios con tecnología y capacitación al personal, así como a incrementar las remuneraciones del personal que
por mucho tiempo han quedado estancadas, y que por su estructura no favorecen la productividad.
El reto no es fácil, pero la actitud positiva. El trabajo en equipo y la perseverancia de todos los miembros de la
empresa son garantía de éxito. Basta con ver los avances obtenidos en tan poco tiempo.
Seguiremos trabajando para fortalecer muestra posición como el referente latinoamericano de la noticia.