Defensor de los procesados por crímenes de prensa
Jose Marques de Melo
Hace 11 años, el 25 de marzo de 1991, la Escuela de Comunicaciones y Artes de la Universidad de Sao Pauloreverenciaba la memoria de Freitas Nobre, uno de sus más ilustres docentes, cuyo nombre fue dado al Auditorio del
Departamento de Periodismo y Edición.
La intención fue poner en relieve el 70 aniversario del nacimiento de aquel cearense que radicó en Sao
Paulo, desarrollando una carrera polifacética como periodista, abogado, sindicalista, político y académico.
80 años
El 29 de noviembre pasado, el Auditorio Freitas Nobre fue reinaugurado. Autoridades universitarias,
estudiantes, profesores, amigos y discípulos del homenajeado acudieron al acto solemne. En la reinauguración, el doctor Clovis
Freitas Nobre agradeció el homenaje a su padre en el año en que fue celebrado su 80 aniversario.
Periodista precoz
Nacido en Fortaleza, el 24 de marzo de 1921, Freitas Nobre ingresó precozmente al periodismo. Muy joven
emigró hacia Sao Paulo con un gran reportaje bajo el brazo, en busca de editor. Con el título de
La epopeya acreana, el libro fue publicado en 1938. Al revelar facetas del bandeirantismo cearense del norte de Brasil, la obra causó gran impacto,
por lo cual fue reeditada de inmediato.
Trabajando como reportero para la prensa paulista, el joven nordestino se dedicó al filón de las biografías
históricas, escribiendo libros sobre el poeta popular Juvenal Galeano, el abolicionista Joao Cordeiro, el jurista Clovis Bevilacqua
y el misionero José de Anchieta.
Estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad de Sao Paulo, graduándose en Ciencias Jurídicas y
Sociales, comienza a desarrollar una carrera paralela como abogado.
Investigador y sindicalista
Su pasión, empero, permanece en la esfera del periodismo. Amén de artífice del reportaje, procura indagar la
historia de su profesión. En 1950 publica el libro
Historia de la prensa de Sao Paulo.
Surge entonces una nueva faceta: la de investigador. La cual motiva su ingreso a la docencia, impartiendo años
después las cátedras de historia del periodismo y de la legislación de la prensa en la Facultad de Periodismo Cásper
Líbero, entonces vinculada a la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo.
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Foto: Newsweek |
Periodista reconocido y legitimado por su corporación, Freitas Nobre se encamina al sindicalismo, y es elegido
tres veces presidente del Sindicato de los Periodistas Profesionales del estado de Sao Paulo y fue escogido por sus colegas
para la presidencia de la Federación Nacional de los Periodistas (FENAJ).
Liderazgo político
Su habilidad como sindicalista le condujo a la esfera de la política partidaria. Afiliado al Partido Socialista
Brasileño, el electorado del municipio de Sao Paulo le otorgó el cargo de concejal; pero el golpe militar de 1964 interrumpió
su carrera política. Entonces ocupaba el cargo de viceprefecto, como compañero del gran administrador paulista
Prestes Maia.
Freitas Nobre regresó a la política en los años 70, incorporándose a las filas del oposicionista Movimiento
Democrático Brasileño, embrión del actual PMDB, partido que integra la base de sustentación del gobierno de Fernando
Henrique Cardoso. Es elegido concejal y después diputado federal por Sao Paulo, ocupando el liderazgo de la oposición y
la vicepresidencia de la Cámara de Diputados. Tuvo participación decisiva en el retorno a la democracia en el país,
siendo uno de los principales colaboradores de Tancredo Neves, presidente civil electo al término del ciclo de los
gobiernos militares.
Carrera académica
Alejado del poder por los vencedores de 1964, Freitas Nobre dio consistencia a la carrera universitaria incrustada
en la pionera Facultad Cásper Líbero. La solidaridad socialista coadyuvó a su exilio voluntario en Francia, donde
realizó estudios de doctorado en Derecho y Economía de la Información, bajo la tutela académica de Fernand Terrou,
el diplomado que fundó y dirigió en La Sorbona: el Instituto Francés de Prensa.
Al regresar a Brasil, en 1967, cuando la situación política parecía menos tensa, Freitas Nobre encontró fundada
la Escuela de Comunicaciones de la Universidad de Sao Paulo, hoy conocida por las siglas ECA-USP. Integrando el
cuerpo docente inicial de su Departamento de Periodismo, da clases de periodismo informativo. Fue allí donde realizó
su proyecto de la Agencia Universitaria de Noticias (AUN), nuestro primer laboratorio de periodismo aplicado, modelo
hasta hoy seguido por las facultades hermanas de Brasil.
Al tiempo que era profesor en la ECA-USP, trabajó en la redacción de su tesis de doctorado, regresando a París
para presentarla en 1973. Se trata de un estudio original sobre las implicaciones jurídicas del periodismo en tiempos de
los medios electrónicos. Esa investigación sería posteriormente transformada en el libro
Le Droit de Repones et la Nouvelle Technique de
l'Information (París, Nouvelles Editions Latines, 1974).
Experiencia kafkiana
Al obtener el título de doctor, el trabajo docente de Freitas Nobre en Sao Paulo se había interrumpido. En ese
lapso fue electo diputado federal por el partido oposicionista. La Cámara de Diputados le había concedido permiso
especial para realizar su labor docente en la ECA-USP. Esta actividad la desarrollaba por las noches del viernes, volando
desde Brasilia, pagando el vuelo de su propio bolsillo. Pero la Consultoría Jurídica de la Universidad emitió un extraño
parecer, recomendando la recesión de su contrato, lo que fue dócilmente aceptado por la rectoría.
En aquellos años de inestabilidad política, de poco servía protestar. Incluso así, el Consejo del Departamento
de Periodismo reaccionó, dentro de los límites permitidos. Esa actitud fue interpretada por los agentes del sistema
autoritario como impertinencia subversiva.
Se llegó al extremo de que cuatro profesores (Jose Marques de Melo jefe del Departamento, Thomas Farkas,
Jair Borin y Sinval Medina) fueron sumariamente alejados de los cuadros de la Universidad de Sao Paulo. Supuestos
inspiradores del movimiento en favor de la permanencia de Freitas Nobre (y por otra rebeldías), ellos merecieron ser retirados de
la docencia de las universidades públicas, en un estilo similar a los procesos sufridos por los personajes de Franz Kafka.
Amnistía postergada
El retorno de Freitas Nobre a la ECA-USP, así como de los colegas también víctimas del instituto de la "cassaçâo
branca" (instituto que anulaba los derechos políticos y ciudadanos), típico del periodo negro post 68, sólo fue posible
después de la amnistía política de 1979. Constituyó capítulo singular de nuestra historia universitaria la campaña para su
reintegración académica, así como de aquellos compañeros de infortunio, enfrentando resistencias abiertas o
disimuladas, internas o externas.
El proceso de Freitas Nobre se tramitó de forma "lenta, gradual y segura", siendo resuelto tardíamente, sólo
a mediados de los años 80.
Tal iniciativa coincidió con su derrota en las urnas. Parlamentario completamente abocado a las
responsabilidades legislativas en Brasilia, se olvidó de entrar en contacto con el electorado paulista, disminuyendo en las intenciones de
voto del último plebiscito popular a que se sometió.
Canto del cisne
En compensación, nuestra sociedad fue enriquecida con la fertilidad de su trabajo intelectual.
Los estudiantes fueron beneficiados con los conocimientos que volvió a transmitir en las aulas semanarias de
licenciatura y postgrado. Los jóvenes investigadores, candidatos a maestría o doctorado, encontraron orientación segura
para sus tesis escritas bajo su supervisión científica. Evidencia de la calidad de su trabajo académico es la tesis de
libre-enseñanza que desarrolló en el libro
Prensa y libertad. Los principios constitucionales y la nueva
legislación (Sao Paulo, Summus, 1988).
La obtención de ese diploma lo habilitó para la conquista del más elevado grado universitario de nuestra
carrera académica, el de profesor catedrático, pocos meses antes de su fallecimiento (19 de noviembre de 1990).
Pese a que padecía cáncer, Freitas Nobre no desamayó. Enfrentando la enfermedad con estoicismo y
abnegación, acudía regularmente a las aulas nocturnas que le competían en la escala departamental.
De igual modo, comparecía diariamente a su oficina de abogado, patrocinando causas relacionadas con el
derecho a la información. Sobre todo aquellas que más lo apasionaron en su momento de apogeo como jurisconsulto: el
derecho intelectual de los autores de las obras psicotransmitidas. Actuó como defensor público de los escritores espiritistas,
cuyas potencialidades como médiums permiten rescatar las creaciones literarias de personas ya fallecidas.
La actitud ciudadana practicada por Freitas Nobre se inspiró en gran parte en las ideas de Becerra de Menezes,
líder espiritista y pensador social brasileño. En esa línea de acción fundó en 1974 la
Hoja Espiritista, que se mantiene en circulación. Es un periódico fortalecido por el cariño de su familia, pero también por el empeño de los discípulos
que agrupó en la Federación Espiritista del estado de Sao Paulo, todos hermanados para darle continuidad a su obra comunitaria.