Rocha, en cobertura nacional
Fernando Mejía Barquera
La irrupción en gran escala de la televisión restringida en el negocio del futbol ha provocado una suerte de regreso histórico respecto de la manera como las transmisiones de ese deporte llegan a los aficionados mexicanos. Sin desplazar a la televisión, la radio ha vuelto a ocupar un papel protagónico en el futbol; recientemente, partidos y torneos importantes cuyos contratos no pudieron ser obtenidos por la televisión abierta fueron transmitidos por radio capturando grandes audiencias e importantes recursos publicitarios para ese medio.
Cuando el futbol empezó a generar interés masivo en México, a partir de los años 30, la radio fue el medio
que proporcionó a los aficionados que no podían o no querían asistir al estadio la oportunidad de seguir jugada a
jugada el desarrollo de los partidos. En esa década y en las dos siguientes la radio transmitió los partidos locales y también
las aventuras de la Selección Mexicana por las canchas del mundo. Sin embargo, a partir de los años 60 la televisión
ganó el papel central en las transmisiones, y las masas futboleras se acostumbraron a que los partidos del equipo de sus
amores, y especialmente los de la Selección Nacional, les fueran servidos en la comodidad del hogar y en imágenes. La
televisión abierta desplazó a la radio y ésta pasó a ocupar un lugar complementario.
Palabras por imágenes
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Ahora, la radio futbolera ha regresado. La televisión restringida comenzó a ganarle a la abierta contratos de partidos y torneos, de manera que el grueso de televidentes, sin recursos monetarios o sin interés para pagar una suscripción
o acudir a un bar con "pantalla gigante", tuvo que volver a la radio y, como antaño, imaginar jugadas y pasajes del juego a partir de narraciones hechas por locutores a veces exagerados y generalmente poco apegados a lo acontecido en
la cancha. El caso de la más reciente Copa Libertadores de América ejemplifica lo anterior. Los derechos para
transmisión por tv fueron adquiridos por PSN (Panamerican Sports Network), un canal de televisión restringida propiedad de
la empresa estadounidense Hicks, Muse, Tate & Furst y con distribución en todo el continente. En México, los partidos
de ese torneo sólo pudieron verse por los sistemas de cable y por Sky, de manera que la radio fue la encargada de
transmitir "en vivo" para la mayoría de los aficionados. En la última fase de ese torneo, cuando el Cruz Azul tuvo una
participación destacada, se produjo una competencia que hacía mucho tiempo no se veía en la radio mexicana: dos grupos
importantes, Acir y Radio Centro, este último a través de Radio Red, adquirieron los derechos para transmitir el partido final de
ese torneo desde Argentina. Acir, a través de la emisora Super Deportiva había tomado la ventaja, pues transmitió
los partidos del Cruz Azul desde las primeras etapas de la Libertadores, pero ante el éxito obtenido por el cuadro
"cementero", José Ramón Fernández, cuyo equipo maneja las secciones de deportes en Radio Red, decidió entrar en la pelea por
la audiencia y los anunciantes. Tanta fue la importancia que Radio Red otorgó a esta competencia que hasta José
Gutiérrez Vivó, a quien el futbol no le provoca el menor interés, estuvo de acuerdo con que esa estación transmitiera la final
de la Copa Libertadores y que el noticiario
Monitor no se difundiera en la frecuencia de 1110 de AM para dar paso
al encuentro Cruz Azul-Boca Juniors jugado en Buenos Aires. Desde los 60, cuando esa frecuencia era ocupada por
Radio Cadena Nacional, de Rafael Cutberto Navarro, no se transmitía un partido de futbol por los 1110 kilohertz.
Después de la final de la Copa Libertadores, Acir y Radio Red han sostenido una fuerte competencia transmitiendo
los partidos de la Selección Mexicana dentro de la eliminatoria para el Mundial de 2002 y una confrontación también
intensa entre sus programas vespertinos especializados en deportes:
Contienda deportiva, por el lado de Acir,
y Los protagonistas, por el de Radio Red. Ambos, por cierto, tienen un tronco común: el antiguo equipo de comentaristas de TV Azteca
que se dividió el año pasado cuando José Ramón Fernández decidió salirse del Grupo Acir ante la posibilidad,
finalmente fallida, de que éste se aliara con Televisa. Hoy, Francisco Javier González antiguo segundo de a bordo de
Fernández en TV Azteca y un grupo de comentaristas a los que José Ramón puso en la disyuntiva de seguirlo o quedarse en
Acir, ha construido una opción informativa y futbolera que compite con su antiguo jefe y en ocasiones le ha tomado
la delantera.
Detrás de la noticia en red nacional
En el número 8 de etcétera (junio de 2001) mencionamos que la presencia radiofónica del noticiario Detrás de la noticia difícilmente tendría éxito si se limitaba al acuerdo firmado con el Imer el 10 de mayo y que le garantiza la difusión a través de dos frecuencias de ese instituto en el Distrito Federal 660 de AM y 94.5 de FM, y afirmábamos que era cosa de días para que la empresa dirigida por Ricardo Rocha anunciara su alianza con algún grupo radiofónico que le asegurara cobertura en diversas zonas del territorio nacional. Evidentemente, transmitir sólo en el DF no parecía buen negocio para esa agencia noticiosa. La previsión se cumplió: Detrás de la noticia firmó un par de convenios gracias a los cuales su noticiario radiofónico se transmite por medio de 102 emisoras en la República.
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Ricardo Rocha Foto: Jorge Claro/ Contraluz |
El primero de los acuerdos fue firmado con Radiorama, presidido por Javier Pérez de Anda, el grupo que cuenta con más estaciones afiliadas en el país 220 emisoras y que, sin embargo, no tiene concesionada ninguna frecuencia en el DF. Desde hace tiempo, Pérez de Anda, ex presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión, busca una alianza que le permita tener acceso a la capital del país (por ahora sólo opera la frecuencia de1530 kilohertz,
"La Mexicana", en el Estado de México, con la cual cubre algunas regiones del Valle de México). Su asociación con
Detrás de la noticia es de carácter limitado en tanto se reduce a un solo programa, pero habrá que ver si en los planes de este radiodifusor está, por ejemplo, ir ganando presencia en alguna de las frecuencias del Imer para, en el futuro, intentar adquirirla. El otro acuerdo es con el grupo Radio Cima, presidido por Rafael Borbón, que cuenta con 131 emisoras
en el país y que es subsidiaria de Radiorama.
A partir del 2 de julio de 2001, el noticiario Detrás de la noticia empezó a transmitirse a través de 40 estaciones en el país, aparte de las dos del Imer en el DF. Y desde el 10 de julio otras 62 estaciones se sumaron a la cadena. En una tercera etapa será transmitido por 38 estaciones más. A partir del 10 de julio, Detrás de la noticia empezó a
difundir anuncios publicitarios, algo que no había hecho en sus dos primeros meses de vida a través de las frecuencias del Imer. Obviamente Rocha y su equipo prefirieron esperar a consolidar una cadena respetable para poder cobrar tarifas de cobertura nacional, no limitadas al DF.
La hora nacional en revisión
Desde mediados de junio, durante todo julio y hasta finales de agosto,
La hora nacional ha estado en un proceso de revisión general para analizar y determinar cuáles deberían ser las características que esa emisión, iniciada en
1937,tendría que asumir para elevar sus niveles de audiencia. Dentro del régimen foxista hay corrientes a las que no
provoca ninguna simpatía que un gobierno de origen panista continúe una tradición radiofónica inaugurada en tiempos
del general Lázaro Cárdenas y presionan para que el programa salga del aire. Otros, consideran que
La hora nacional, con distinto formato, un estilo más cercano a la agilidad de la radio comercial, contenidos identificados con la ideología
del actual régimen e incluso con otra denominación podría ser útil para los intereses del gobierno, debido a lo cual se
inclinan por mantener ese espacio radiofónico. Una y otra posturas se debaten en la Secretaría de Gobernación, pero todo
indica que prevalecerá la segunda y que La hora nacional
continuará al aire con cambios que empezarían a notarse a finales
de agosto o principios de septiembre. Uno de los más importantes sería el de incluir formato, contenidos y estilos que
puedan ser atractivos para el público juvenil, pues se estima que al correr de los años, este programa se fue anquilosando
y asumiendo características que lo acercaban más al público "adulto", o más bien que lo alejaron de cualquier segmento de audiencia. Otro cambio podría estar referido al horario. Cualesquiera que sean las transformaciones en
La hora nacional, la principal tendría que ser alejarse del oficialismo, verdadero "coco" del radioescucha. Y eso, sin duda, es
lo más difícil de lograr en la radio gubernamental.