Falsedades al desnudo
En pro del escándalo, el relanzamiento de la revista Penthouse en México y Latinoamérica pasó a segundo plano para los editores de Milenio Diario. Sin verificar la información, la nota que da cuenta de ese suceso, firmada por Marisela López (8/XI/04), asegura que Luis Fernando Molina Galeana, quien compró 39.9% de las acciones de Penthouse Media Group y, a partir de noviembre comenzó a editar esa publicación en español, es hijo de Enrique Molina Sobrino, "un defraudador prófugo", de acuerdo con la reportera.
Al relacionar la supuesta defraudación con la compra de Penthouse, Marisela López afirmó en su nota que Molina Sobrino (accionista mayoritario del grupo Caze) "está involucrado en un fraude contra Hacienda que derivó en la expropiación de ingenios azucareros decretada en 2001, vendió la embotelladora Pepsi-Gemex en 11 mil 612 millones de pesos y está prófugo". Sólo después da cuenta de la célebre revista para caballeros.
Un día después, sin embargo, vino el rotundo desmentido. Ni Molina Galeana es hijo de Molina Sobrino, ni éste se encuentra prófugo y, además, las finanzas del Grupo Caze están sanas.
En una nota, esta vez suscrita por Fernando Pescador, Amelia Becerra Acosta Molina, directora general adjunta del grupo Caze, señala que "Luis Fernando Molina Galeana no tiene ningún parentesco, relación comercial o de negocio con Enrique Molina Sobrino". Asimismo, la directiva documenta que Molina Sobrino no se encuentra prófugo y que "... todas y cada una de las 74 auditorías practicadas por la autoridad fiscal han determinado que estas empresas están al corriente en el cumplimiento de sus obligaciones fiscales".