Muy dados a ese lenguaje críptico y aparentemente sólo "para enterados", los hacedores de "Bajo reserva" de El Universal se cubren y no asumen su responsabilidad al no dar nombres, cargos y sólo dejar correr el rumor o deslizar amenazas con el consabido "un funcionario allegado a...", "empresarios de...", entre otras muletillas. Eso ocurre casi siempre, como en el reciente debate sobre las reformas a la radiodifusión. Lo que ese diario puso bajo reserva aquí lo desciframos para entenderlo sin reservas.