José Yuste
El Canal 40 se encuentra en la banda UHF, que muy difícilmente se puede ver en señal abierta, entonces ¿por
qué tanto alboroto por una señal semirestringida, que está lejos de ser un canal abierto y mucho menos nacional?
En primer lugar porque desde el Canal 40 se pudo diseñar un periodismo de altura, de debate, que representó
una alternativa.
Pero también porque se entrelazan diferentes intereses particulares de cada compañía televisiva, incluyendo
las extranjeras.
Por ejemplo, para TV Azteca representa una afrenta personal de su presidente, Ricardo Salinas Pliego, el
cual firmó un contrato de compra-venta y otorgó 15 millones de dólares, todo lo cual se encuentra en litigio.
Pero en el fondo, la razón de pelear por Canal 40 también se debe a la posible entrada de Telemundo a
México, pues representa la segunda cadena de habla hispana de Estados Unidos. Y esto hay que verlo, necesariamente, por
la guerra a muerte por ese mercado que se disputa allá, y cuyas batallas empiezan a llegar hasta México.
Telemundo pertenece a la NBC, que a su vez pertenecen a General Electric, y precisamente el banco de
GE Capital, es el prestamista del crédito quirografario para Javier Moreno Valle y su Televisora del Valle de México.
La teoría de algunos directivos televisivos es que Telemundo quiere poner un pie de playa en México, pero ojo,
no porque nuestro país sea el mercado más atractivo, ni el de mayor crecimiento, ni porque la señal de UHF de Canal
40 valga tanto, sino más bien para ir viendo la producción de programas mexicanos que gustan en Estados Unidos.
La teoría de los directivos de las televisoras privadas tiene mucha lógica en su competencia, no ven al 40
como una opción de canal abierto, y será hasta que venga la televisión digital cuando la concesión pueda dar
señales abiertas. De otra manera, canales como el 28 o hasta el 52 también tendrían una gran disputa.
Es muy probable que la guerra Telemundo contra Univisión haya llegado a México, o por lo menos esto es lo
que piensan en las televisoras privadas.
Telemundo todavía no ha logrado competir con Univisión que, a pesar de todos los problemas con Televisa, y
al contar con su programación hasta el año 2017, puede ofrecer en sus horarios
prime time producciones probadas para el gusto hispano en Estados Unidos. Y hacia allá va Telemundo.
Telemundo podría contar con la visión de guionistas, periodistas, conductores, camarógrafos mexicanos, los
cuales saben qué tipo de televisión gusta en el mercado hispano de EU, que crece a un ritmo de 10% anual.
Según el prospecto de Univisión en 2004, el mercado de publicidad en español dentro de EU ascendía a
3.09 billones de dólares, de los cuales 64% era para TV.
Si de verdad la guerra entre Telemundo y Univisión llegó a México, se entendería que General
Electric-NBC, dueñas de Telemundo, estarían prestando los 53 millones de pesos para echar a andar el Canal 40, en el cual sin
tener injerencia sí pueden obtener parte de la idiosincrasia mexicana. Aunque, formal y legalmente, se trata de un
préstamo quirografario.