Julio Chávez Sánchez
"Cae el presidente". Así desplegó Reforma la nota de portada el 19 de diciembre para dar cuenta de una caída de Vicente Fox durante una posada en Los Pinos. Este es un ejemplo de su obcecada fijación para criticar al Ejecutivo, a veces de forma documentada, pero otras de manera exagerada, lo que ha provocado contundentes desmentidos de Presidencia.
La otra caída
En ocho columnas, el pasado 12 de noviembre
Reforma aludió a un aumento en la planta laboral de Los
Pinos y esto al día siguiente fue desmentido por Hugo Nicolás Pérez, director de Administración de la Presidencia. La
nota afirma que el gobierno federal "busca aumentar su burocracia en 130 plazas de alto nivel en la residencia
oficial de Los Pinos. La propuesta del gobierno foxista, entregada al Congreso, indica que la cantidad de funcionarios
en la oficina de Presidencia aumentaría de mil 850 a mil 980 servidores públicos en 2004". Al día siguiente, pero
en interiores, Reforma reproduce la aclaración ya mencionada: "El supuesto crecimiento de plazas que se señala
en el citado artículo es impreciso dado que el analítico de plazas autorizado por la Cámara de Diputados para el
año 2003 señala 2 mil 44 plazas autorizadas, las cuales comparadas con las mil 980 presupuestadas para el
año entrante, representan una disminución de 64 plazas".
La ira de Fox
De este episodio Vicente Fox tomó nota y lo recordó después (sin citar a
Reforma), el 17 de noviembre, al intentar deslindarse de su propuesta de desincorporar algunas entidades paraestatales y criticar a los medios por
informar lo que contenía el proyecto de Presupuesto de Ingresos de la Federación. Pero más allá de que el Presidente
intentó defender lo indefendible, quedó claro su ahí sí sustentado disgusto por lo que había publicado
Reforma: "Muchas veces se hacen análisis superfluos que luego aparecen a ocho columnas, que si Los Pinos ya creció su burocracia
o que creció no sé qué. Y luego vienen las correcciones en el propio diario, pero vienen en pequeñito por ahí, en
las páginas del interior, cuando no corresponden a la realidad lo que ahí se afirmó".
Perdida obsesión
La obsesión de
Reforma por la casa presidencial ha provocado que en diversas ocasiones su información
sea corregida por funcionarios de Presidencia. Por ejemplo, el pasado 27 de septiembre en primera plana el diario
tituló: "No traigo cambio". La información dice que en una visita a La Paz, Baja California, al Presidente se le acercó
una mujer que pidió su apoyo. Según la nota, Fox contestó: "Ahorita no traigo efectivo". Un día después,
Rodolfo Guzmán, entonces coordinador de Prensa Nacional de la Presidencia, afirma que el reportero (Mayolo
López) "recoge un diálogo del Presidente con una mujer que le solicita dinero para comprar dos pasajes para viajar en
el transbordador a Mazatlán, pero toma incompleta la respuesta presidencial: sólo se queda con la idea de los
bolsillos vacíos. En el caso narrado, el jefe del Ejecutivo instruyó a su ayudante militar para que obtuviera un par de
boletos a fin de que la solicitante y su hijo pudieran viajar por vía marítima al puerto de Mazatlán. La instrucción se
cumplió y los solicitantes tienen los pasajes en la mano".
Algo similar ocurre con la cobertura de las actividades de Marta Sahagún. Por ejemplo, el 27 de noviembre
la reportera Mirtha Hernández informó: "Unos 150 adultos mayores protestaron por la espera de tres horas
afuera del Expo Bazar de Artesanías Elaboradas por Ancianos, el cual fue inaugurado por Marta Sahagún". Al día
siguiente, está la carta del vocero de la señora Sahagún: "nunca existieron abucheos contra la esposa del Presidente" y,
por el contrario, "llama la atención la falta de equilibrio informativo en la nota, pues no consigna la cálida
recepción y el acercamiento por parte de los adultos mayores que la esperaban afuera del bazar y que tampoco
participaron en la inauguración".
(Otro ejemplo está en la sección
agenda. Alude a la falsa noticia esparcida, entre otros diarios también
por Reforma, sobre cambios en Comunicación Social de la Presidencia.)
Colofón
En enero comenté el periodismo faccioso de
Crónica y su director se enojó, allá él. Pablo Hiriart mandó un fax
al director de etcétera para informarle de su despido como colaborador y luego, en un intercambio epistolar
entre ellos, advirtió: "Me reprochas no haber dado una respuesta a la revista que diriges y en la cual se nos ataca.
Calma, Marcos (sic), etcétera
es mensual y apenas estamos a 8 de enero". La respuesta no llegó. Yo espero también
con calma los argumentos de Hiriart y la crítica conducente a
etcétera que, aquí, es bienvenida.
(Por cierto, este columnista observó un escrupuloso trato informativo de
Crónica en relación con el chofer
de Andrés Manuel López Obrador. También valora la información que ofreció sobre los usos y costumbres en
una comunidad de Querétaro, aunque tiene presente la denuncia de la señora Macedonia, quien señaló haber
sido engañada por los reporteros para conseguir la información, además de que no fue veraz la cabeza que puso en
ocho columnas el 19 de enero: "Querétaro: lapidan a mujer por 'adúltera'".)