Fernando Mejía Barquera
El futuro de los satélites mexicanos y otras noticias
Satélite transcontinental
PanAmSat envió al espacio el pasado 14 de noviembre, desde Kourou, Guyana Francesa, el satélite PAS-1R
que cubrirá la región del Océano Atlántico (América, Europa y Africa). Actualmente se colocan en órbita tal cantidad
de estos artefactos que el lanzamiento de uno más debería pasar desapercibido, sin embargo, el de éste es por lo
menos anecdótico porque sustituye al PAS-1, satélite considerado histórico por haber sido el primero que una
empresa privada envió al espacio. En efecto, PanAmSat fundada en 1984 por René Anselmo y en la cual el
consorcio mexicano Televisa mantuvo durante varios años 50% de la propiedad puso en órbita el PAS-1 en junio de
1988 para competir con la organización intergubernamental Intelsat que, en ese momento, mantenía el control de
la comunicación satelital en el mundo. El PAS-1R, satélite de alto poder que cuenta con transpondedores en las
bandas C y KU, será considerado la nave insignia de la flota PanAmSat, empresa actualmente propiedad del
consorcio Hughes Electronics. Prestará servicios de video, datos y enlace vía Internet. Entre los clientes que han
contratado traspondedores en el nuevo satélite figuran: Impsat, el Grupo Cisneros de Venezuela, CTC Mundo, Telefónica
Data de Colombia, Citibank, la agencia de noticias Reuters, Zona Franca Montevideo, Latinet, Suratel, Vitacom y
Galaxy Latin America.
TV europea en América
La tv restringida sudamericana se convirtió de pronto en un mercado atractivo para varias compañías
europeas que hace unas semanas concretaron acuerdos con empresas del Cono Sur para transmitir en esta región
canales provenientes del viejo continente. El canal internacional de la RAI, entidad italiana, será transmitido por
diez empresas de tv por cable en Uruguay gracias a un acuerdo firmado con la Cámara Uruguaya de Televisión
para Abonados. Por su parte, la Deutsche Welle, de Alemania, signó con Red Intercable Argentina un acuerdo
para ingresar a 68 sistemas de televisión por cable de este país.
En España, pérdidas olímpicas
Los Juegos Olímpicos de Sydney dejaron beneficios económicos a la mayor parte de las televisoras del mundo
que los difundieron; sin embargo, hubo excepciones, tal es el caso de Radio Televisión Española (RTVE),
organismo público que anunció hace unos días pérdidas por 39.5 millones de dólares (siete mil 500 millones de pesetas)
como resultado de las transmisiones olímpicas. Resulta que RTVE invirtió 52.5 millones de dólares (diez mil millones
de pesetas) para llevar hasta los hogares españoles las competencias de Sydney, pero la cifra no pudo
recuperarse debido según argumentó la dirección del organismo a que la disparidad de horarios con Australia impidió
que las transmisiones contaran con mayor audiencia y, por lo tanto, más anunciantes. Entre ingresos publicitarios y
la "reventa" de los derechos de transmisión a una empresa de televisión DTH, RTVE pudo recuperar solamente
13.2 millones de dólares (dos mil 500 millones de pesetas), o sea, 25% de lo invertido. Lleno de preocupación, el
director general de RTVE, Javier González Ferrari, presentó su informe al Consejo de Administración, pero se
tranquilizó cuando los partidos políticos representados ahí expresaron su conformidad con el déficit, pues consideraron
que con las transmisiones desde Sydney "se cumplió con un servicio de interés general".
Napster opta por respetar derechos de autor
Napster pidió paz y decidió marchar por el camino del respeto a los derechos de autor. Creada en mayo de
1999, esta empresa (www.napster.com) ganó rápidamente adeptos y usuarios al funcionar como intermediaria para
que internautas de todo el mundo intercambiaran, empleando el formato MP3, música depositada en los discos
duros de sus respectivos equipos de computación sin pagar derechos de autor a los creadores de ese material
audiográfico. En la industria de las grabaciones de todo el mundo, las actividades de Napster fueron consideradas
piratería debido a lo cual grupos musicales, como Metallica, decidieron interponer demandas judiciales contra esa compañía
por violar los derechos de autor. Asimismo, la Recording Industry Association of America (RIAA) entabló en
diciembre de 1999 un juicio contra Napster. Y lo mismo hizo la empresa disquera BMG. El 31 de octubre de 2000, el
grupo alemán de comunicaciones Bertelsmann y Napster anunciaron la firma de una alianza estratégica para
desarrollar un sistema de intercambio de archivos musicales en Internet al cual los usuarios podrán accesar través de
una suscripción y en el cual se protegerán los derechos de autor. "Será un servicio por suscripción que proveerá un
intercambio de archivos de alta calidad, preservando la experiencia de Napster y asegurando una
remuneración", informaron las dos empresas en un comunicado de prensa. Como resultado del acuerdo, BMG Entertainment,
filial de Bertelsmann, retirará su demanda contra Napster y le dará acceso a su catálogo de música. Dentro de poco,
los usuarios de Napster, de acuerdo con lo afirmado por Hank Barry, presidente de la empresa, tendrán que
pagar cuotas mensuales que quizá asciendan a 4.95 dólares para ingresar a los discos duros de otros internautas con
el fin de intercambiar grabaciones musicales a través de Internet. Napster afirma contar con 30 millones de
usuarios en la actualidad.
Futbol, patrimonio nacional de Argentina
La selección argentina de futbol es, sin duda, patrimonio nacional en ese país sudamericano, un bien que
debe ser disfrutado democráticamente por el pueblo. El 11 de octubre, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó
una ley que obliga a transmitir en canales abiertos y en todo el territorio argentino los partidos que sostengan
las selecciones nacionales de futbol. Nada de privar a la "hinchada" de ver los partidos programándolos sólo en
la televisión restringida. La ley obliga a quienes tengan los derechos para transmitir los partidos de las
selecciones nacionales a que los difundan por canales abiertos en los siguientes casos: "Campeonato Mundial de Futbol en
todas sus categorías, incluyendo su etapa clasificatoria, la Copa América y los partidos de futbol que se disputen en
Juegos Olímpicos".
40 años de Chilevisión
Chilevisión cumplió 40 años de existencia el 4 de noviembre. Actualmente propiedad de la Organización
Cisneros de Venezuela, esta televisora comenzó a operar el 4 de noviembre de 1960 cuando tres estudiantes de la
Universidad de Chile pusieron a funcionar un transmisor de televisión utilizando el canal 9. En abril de 1980, todavía bajo
el control de esa institución educativa, la televisora cambió su señal del canal 9 al 11 y comenzó a llamarse
Teleonce. El 31 de marzo de 1991 dejó esa denominación para transformarse en RTU (Red de Televisión de la Universidad
de Chile). El 1 de octubre de 1993 Venevisión, empresa filial de la Organización Cisneros, adquirió 49% de las
acciones de RTU; de esta manera nació Chilevisión S. A. y se constituyó una red televisiva con cobertura a todo el
territorio de ese país. En 1995 la Universidad de Chile decidió vender la mayoría accionaria que aún controlaba y traspasó
a la Organización Cisneros 50% de los títulos de propiedad con lo que la entidad venezolana quedó en poder de
99%, en tanto, la universidad chilena conservó solamente un simbólico 1%.
(Notas de Fernando Mejía Barquera)