Privó la mesura al día siguiente de la elección
Julio Chávez Sánchez
Cautos en sus titulares del lunes 25 de febrero respecto de la elección priista, los diarios revisados en esta
columna se quedaron con el dato que ofreció Humberto Roque la noche del domingo: hasta ese momento había un
empate técnico.
Tampoco hubo mucha diferencia en la cobertura de la jornada electoral; se dieron a conocer los avances de los
conteos rápidos elaborados por la empresa Consulta Mitofsky, contratada por el PRI. Asimismo, hubo un razonable equilibrio
al publicar las reacciones de los contendientes al término de los comicios internos de ese instituto político.
El PRI, ¿cabalga de nuevo o se desvanece?
Luego de la derrota del 2 de julio de 2000, varios medios impresos enfilaron sus baterías a desacreditar al PRI.
La Jornada se mantiene en esa tesitura. Su edición del 25 de febrero en contraste con la visión moderada de otros
diarios resalta en sus ocho columnas:
PRI, al borde de la
fractura; el editorial de ese día también está dedicado a la
disputa por la dirigencia priista; con el título "Perdió el PRI", ahí se desestiman los comicios internos al sostener que el
retraso para definir al ganador de la contienda "a ojos de muchos, podría ser en realidad un margen de tiempo para
una negociación interna a espaldas de la militancia tricolor". Como otro dato "desalentador", en ese texto se compara
la afluencia de votantes del domingo 24 respecto de la registrada en la elección que definió al candidato presidencial
en noviembre de 1999, en la cual participaron según datos del propio PRI más de 13 millones de personas y en la
más reciente sólo tres millones de sufragantes, "lo que ilustra, claramente, el brusco redimensionamiento experimentado
por el tricolor a raíz de la pérdida del Ejecutivo federal". La conclusión de
La Jornada es que lo anterior es "un revés en
los propósitos de democratización y normalización de ese instituto político".
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Foto: Miguel A. Navarrete |
Una visión distinta la ofrece Pablo Hiriart, director de
La Crónica de Hoy, en su columna del 25 de febrero. En
primer lugar destaca la participación en las urnas: "Ningún partido en México puede hacer lo que ayer hizo el PRI: que
tres millones de personas tomaran su credencial de elector y salieran a la calle a buscar una casilla para votar en la
elección interna de su partido".
Más importante que la afluencia de votantes, y sin el encono de
La Jornada, Hiriart matiza los alcances de ese
ejercicio inédito en el PRI, sin dejar de considerar un posible resquebrajamiento: "Si en las horas siguientes no hay un pleito
mayor por el conteo de votos en ese partido, el PRI no sólo habrá evitado la fractura, sino que saldrá fortalecido de ese
lance. Vamos a ver si lo que hizo la militancia y los simpatizantes, no lo destruyen los dirigentes de las fórmulas que
contienden por la presidencia y secretaría general del PRI".