Antes del 11 de septiembre era considerada información del dominio público. Después fue retirada de
Internet por las agencias federales estadounidenses y a más de un año de esos sucesos continúa siendo inaccesible para
los ciudadanos. Se trata, sólo por citar algunos ejemplos, de los mapas de oleoductos y depósitos de aguas; datos
sobre las plantas químicas de la Agencia de Protección Ambiental; la página de la autoridad nuclear; información
sobre las unidades de la guardia nacional repartida por el país o acerca del material radiactivo del laboratorio de
Los Alamos. Steve Aftergood, quien dirige un programa de la Federación de Científicos Estadounidenses para
reducir el secreto gubernamental y acelerar la desclasificación de los documentos secretos explicó que "algunos de
los papeles que nos obligaron a retirar vuelven a estar colgados en nuestro sitio, pero la mayoría continúan fuera
de Internet".