Jorge Serrano Limón:
"La forma de defender las ideas
es muy cuadrada de mi parte"
¿Cómo se lleva con la literatura?
Recuerdo un libro que recomiendo ampliamente, es de su santidad, Karol Wojtyla, que escribió cuando
era cardenal en Cracovia. Se llama Amor y
responsabilidad. Bellísimo. Me dejó una huella muy marcada. Leí
también Entre las patas de los
caballos, un libro de los cristeros y después de ahí me interese más en los de aborto,
ahorita en la genética, inseminación artificial, el genoma humano. Eso lo digiero rapidísimo.
¿Otro tipo de literatura que le llame la atención, Carlos Fuentes, por ejemplo?
A mí me encanta como escribe su santidad. He leído todas sus encíclicas. Paulo VI, por ejemplo, era
muy esquemático y claro. En Humanae
vitae es muy claro. Sin embargo, el papa Juan Pablo II habla en forma de
parábola, da toda una vuelta riquísima, muy bella, hasta que llega a la conclusión. Creo que es un gran escritor de los
más brillantes que hemos tenido.
En otro ámbito, me encantó la lectura de
El Cid Campeador, es una literatura romántica, Chesterton, un
autor inglés, La fe y la espada, qué bonito libro: habla de esa lucha que tenían dos personas radicales, uno
defendiendo lo que era la cruz y el otro la esfera que era perfecta. También leo los documentos de la Iglesia, los que saca generalmente el arzobispado, los que llegan del pontificio consejo para la familia y que publica por lo menos
una vez al mes; ésa es la literatura que a mí me gusta leer...
¿Cómo se lleva con los medios electrónicos?
Mire... trato, créame, de ser amable, ningún medio electrónico se podrá quejar de algún mal trato, de
alguna manera déspota de convivir con ellos; tampoco he negado una sola entrevista. Siempre les he dado su lugar,
estoy convencido que forman parte fundamental de la vida política del país. Las cosas caminan o se atoran por los
medios. Tienen un poder impresionante.
Hay algunos medios y algunos articulistas que... no sé, siento que no me pueden ver ni en pintura. Soy muy
hosco, muy frío, y en algunos momentos, quizá esto pueda chocar. Tengo una manera muy mala de decir las cosas.
Esto es blanco o negro, no hay punto medio y esto quizá llegue a molestar.
No siento que sea una persona agradable de entrada, y le digo, la forma de defender las ideas es muy
cuadrada de mi parte y muchos medios sienten que soy muy impositivo; han de pensar "si no son mis ideas, las demás
no valen", sin embargo no quiero transmitir eso.
En una mesa de análisis sobre el aborto, recuerdo, alguien le dijo que usted no era hombre y que lo iba a
enseñar a serlo, ¿se acuerda?
Sí, sí, sí. Recuerdo también a otra muchacha, una feminista, cuando estaba yo defendiendo el asunto de la
vida, me dice: "Es que eres un machista, odias a las mujeres, pobre de tu esposa, seguramente le has de pegar", se
me quedó grabado.
A uno le dicen una bola de cosas, muchas veces sin razón, muchas otras con razón, porque también
cometo muchos errores. A veces quiero expresar las cosas de una manera y las digo de otra, he llegado a lastimar y de
eso sí me arrepiento porque nunca ha sido mi intención y lo quiero evitar.
¿Qué busca Jorge Serrano en una discusión?
Normalmente no busco ganar. Me interesa dejar el mensaje en el público, si yo llego y me barren, pero dejé
el mensaje que quería a los que están detrás del radio, de la televisión, de los periódicos, con eso cumplí; pero
muchas veces pierdo ese objetivo y por la misma pasión, busco ridiculizar, ganar la discusión, y a veces cuando lo
analizo, me doy cuenta de que más que ganar perdí...
(Entrevista de José Sobrevilla)
* * *
Consultamos al respecto a Jorge Serrano quien dijo que no lo han invitado a ver la obra y que
Bellas atroces delimita un "tema al que hay que entrarle".