Brújula extraviada
Contra la predicción de numerosos articulistas que veían a Carlos Medina Plascencia como seguro ganador de
la elección interna del PAN, el 5 de marzo Manuel Espino ganó la presidencia nacional de ese partido.
Una mala lectura sobre los respaldos públicos al ex gobernador de Guanajuato provocó, sin duda, los errados
vaticinios, que no daban a Espino la más mínima posibilidad.
En este torrente mediático en favor del senador panista, Miguel Ángel Granados Chapa escribió en
Reforma un día antes de la elección panista: "Si fueran priistas, diríamos que se practicó la cargada en la conversión de Medina
Plascencia de aspirante presidencial en candidato a dirigir el PAN. A su lanzamiento, concertado por Felipe Calderón,
acudieron además de este mismo, los presidenciables Francisco Barrio y Alberto Cárdenas, y los secretarios de Estado
Josefina Vázquez Mota, Javier Usabiaga, Rodolfo Elizondo y Fernando Canales, el coordinador de políticas públicas de Los
Pinos, Eduardo Sojo, y los gobernadores de Yucatán, Jalisco y Guanajuato. Si esas presencias, traducidas en apoyo de los
consejeros cercanos a cada uno de esos dirigentes, no hicieran presidente a Medina Plascencia, el resultado hablaría de una
extraordinaria carencia de liderazgo de esos miembros de la plana mayor panista".
El autor de "Plaza Pública" argumentó que "la anticipable victoria de Medina Plascencia, sin embargo, se
explica también por defoult, por alguna deficiencia en la elegibilidad de sus antagonistas". En este contexto el columnista
afirmaba que "... no sería una tacha doctrinal (su presunta pertenencia a El Yunque) la que impida el ascenso de Espino, sino
su osadía de cuestionar la aspiración presidencial de la primera dama (...)".
En similar tenor, Ricardo Alemán aseguró en
El Universal (3/III/05) que "Todo indica que el ganador será (...)
Medina Plascencia, quien de confirmarse la tendencia mayoritaria de los notables de Acción Nacional, será el jefe
partidista responsable de conducir la permanencia del PAN en el poder presidencial (...) Si con la llegada de Fox al poder
presidencial asistimos al arribo al poder del neopanismo, con la llegada de Carlos Medina Plascencia a la presidencia del PAN
asistiremos a la confirmación de que el PAN ha sufrido una de las más importantes mutaciones de su sexagenaria historia. Se
confirma que grupos empresariales llegaron para quedarse".
En La Jornada (2/III/05), Julio Hernández López escribió: "Manuel Espino, a quien empujaba el desfallecido
Creel, tampoco llegará a la directiva nacional panista, dañado por el obús pinolero contra Nahúm Acosta, quien había
sido subordinado y recomendado de Espino".
etcétera