La dignidad del silencio
Tras largos 64 días en cautiverio, el director técnico de futbol Rubén Omar Romano fue liberado por agentes de
la AFI el 21 de septiembre. En esos más de dos meses, la mayoría de los medios, escritos y electrónicos,
mantuvieron una ejemplar prudencia al desestimar difundir cualquier rumor sobre la situación del entrenador del equipo
Cruz Azul. Las excepciones fueron
Milenio
Diario y
Diario Monitor, como constatamos en la edición de agosto,
cuando el primero publicó supuestos "contactos" entre plagiarios y familiares de Romano o bien el número de la
averiguación previa de ese secuestro. El rotativo dirigido por José Gutiérrez Vivó no se quedó atrás al afirmar que la banda de
los Bayardo realizó ese secuestro, amén del trato que recibió el estratega celeste y algunos de sus integrantes,
baste recordar sus ocho columnas del 20 de julio: "Secuestran al que abogó por
dopados". (Incluso el deportivo
Esto a principios de agosto publicó "una versión" sobre la liberación del entrenador).
Actitudes como ésas en una situación de secuestro suelen representar severos obstáculos para negociar una
posible liberación, poniendo, incluso, en riego la vida del plagiado.
Por eso es de destacar el comportamiento mesurado de las emisiones deportivas de TV Azteca y Televisa, de
los varios programas radiofónicos y del grueso de la prensa que prefirieron decir al aire o en letra impresa que
no contaban con alguna información antes de propalar rumores, aventurar conjeturas o difundir hipotéticas negociaciones.
Afortunadamente, el desenlace dejó nuevamente completa a la familia futbolística.
etcétera