Endiablada pregunta
El 13 de marzo
Proceso documentó una variable más en la disputa política que hay entre la Presidencia de la
República y el gobierno del Distrito Federal. Lo hizo a través de revisar el gasto de publicidad que ambas instancias dedican
para promoverse y en los medios que eligen para ello.
Los trabajos de Álvaro Delgado ("La factura del
decretazo") y de Raúl Monge ("López Obrador: Gasto cosmético")
-que puede consultar en www.etcetera.com.mx- ofrecen varios ángulos del tema, entre los que sobresale la
preeminencia de Televisa en la difusión de los mensajes y en la concentración de los recursos. Pero hay otros aspectos sugerentes
luego de revisar ambos reportajes.
Según nuestra lectura, el trabajo de Álvaro Delgado muestra que, en los gastos de comunicación social, la
Presidencia no ha reparado en medios críticos de su administración de los que no lo son, mientras que el reportaje de Monge
enseña cómo el jefe de gobierno del Distrito Federal ha privilegiado dirigir los recursos a los medios que le son afines (y no
ha gastado un solo peso en los medios que le critican). De ese alto contraste se desprende la endiablada pregunta de si
los gobiernos tienen el derecho o no de respaldar proyectos periodísticos y desestimar a otros (sin dejar de tener en cuenta
el riesgo de que algunos medios se afiancen como panfletos de propaganda).
etcétera