por Adriana Curiel
¿Cuál fue la primera impresión que te dieron los medios mexicanos?
Fue grato darme cuenta que gracias a la valentía, al trabajo de muchos periodistas, se habían alcanzado niveles
muy importantes de libertad de expresión.
¿Cuál es el periódico que más te ha gustado?
Reforma, El
Universal, El Financiero, El
Economista serían parte del menú de muchos otros que leo.
Aparte de los mexicanos, ¿cuáles son indispensables?
The New York
Times; The Washington Post; El
País, de España; El
Mercurio, de Chile, y Clarín,
de Buenos Aires.
¿No has intentado incursionar en los medios escritos?
Lo hice en los medios hispanos de Estados Unidos y para algunos medios regionales en el país, pero en este
momento el cien por ciento del tiempo lo tengo distribuido fundamentalmente en el trabajo de radio y televisión y otra
parte a mi familia.
En caso de hacerlo, ¿qué periódico preferirías?
Los medios impresos han adquirido un nivel que te permite escoger. Antes tal vez era difícil enfocarte a algún
medio, pero en este ámbito de libertades todos cubren una cuota muy importante para la opinión pública. No tendría
una preferencia específica.
¿Te vendes caro?
No, me vendo dignamente. Me vendo bien para vivir bien porque trabajo mucho y considero que merezco vivir
en función de mi trabajo. No lucro con mi profesión, simple y sencillamente le exijo que me retribuya lo necesario
para vivir con dignidad.
¿Es válido, siendo periodista, hacer del periodismo un negocio?
Es válido cuando no se pierde de vista que el periodismo también tiene una función social y una
responsabilidad enorme. Si al margen de esto se puede lograr hacer negocio como toda empresa, que busca utilidad, es muy
válido. Pero nunca cambiar el interés económico por un contenido vendido o por una idea de callar, ser cómplice o
caer en corruptelas.
¿Te ha pesado el fantasma de Ferriz?
 |
Foto: Claudia Hernández Ramírez |
En un principio sí. Reconozco que Pedro es un extraordinario periodista, lo admiro y lo respeto mucho. Pero es
una percepción que conforme pasa el tiempo y uno construye su equipo, se da cuenta de sus propias fortalezas y
del impacto que se tiene a través del medio, deja de ser una sombra, se convierte en una figura visible, que
representa una competencia y que hay que luchar en el mejor de los terrenos para superarla y mejorarla.
¿Quién te parece mejor, Gutiérrez Vivó o Ferriz de Con?
Gutiérrez Vivó representa seriedad, rigidez, costumbre. En su estilo creo que es el mejor. En un estilo más
suelto, más ligero, creo que podemos encontrar a Pedro Ferriz. Respeto a los dos, porque son estilos diferentes de
comunicar.
¿Te preocupa el
rating?
Sí, es una medida de presión muy fuerte que todos tenemos y pocos se pueden quitar, pero hay que
dimensionarlo. El rating nos da una línea, nos marca una preferencia, hay que trabajar para mejorarlo siempre, pero
tampoco debemos dejar que el rating nos ahogue y convierta este trabajo, que debe ser un goce constante, en un
verdadero suplicio.
¿Y tú ya reconoces a todos los políticos mexicanos?
(Sonríe.) Creo que cuando menos a los más importantes. Fue una etapa difícil en el principio, para mí fue un
curso intensivo. A Santiago Creel en algún momento le dije Santiago Crel.