La danza de los duendes
Tal vez sea negligencia, quizá premura o muy posiblemente la combinación de ambos factores, lo cierto es que
en las redacciones nacionales prolifera el desdén por el idioma. De un tiempo para acá da la impresión de que a
los periodistas se les ha olvidado la obligación de escribir bien. La siguiente nota, aparecida en
Milenio Diario el 12 de julio pasado, es un claro ejemplo de ese descuido por la palabra escrita, lo cual, a final de cuentas, se traduce en una falta de respeto al lector.
1 Por partida doble, para que quede claro.
2 ¿Quién conduce el noticiero? ¿El ingeniero o Adela Micha?
3 Pésimo uso del verbo ser. Lo correcto sería utilizar el pretérito "fuera" (modo subjuntivo), no el presente (modo subjuntivo) "sea".
4 Clara falta de concordancia. Como es evidente, debe usarse el plural "son los casos..."
5 Nuevo doblete.
6 Es que quizá el redactor tenga problemas de tartamudez.
7 Otro claro ejemplo de lo que no se debe hacer cuando se redacta.
8 ¿Y las comas?
9 ¿Qué más podemos decir ante tanta indolencia?
10 ¿Qué hace ahí ese verbo? Corta abruptamente la oración.
11 Las comillas abren, pero nunca cierran.
12 ¿Alguien entiende este párrafo?
13 ¿Matizó? En dado caso, el ingeniero Cárdenas aclaró.
14 ¿Acaso lo negó en algún momento?
etcétera