Acerca de la crisis de El Día
Pregunten a los verdaderos cooperativistas
El motivo por el que me dirijo a usted, es el de que la información que publicaron en su prestigiosa revista y
como miembro de la empresa cooperativista de la que hacen referencia en un articulo publicado en su número de
marzo titulada "El Día, con vida artificial", me hace pensar que la persona que escribió este articulo carece de lo
mas elemental para corroborar la información puesto que en su articulo menciona las propuestas de dos
inversionistas y una cantidad ofrecida por uno de ellos (40 millones de pesos, lo cual es falsea la cantidad, al igual que
otras impresiones), esto me hace suponer que esa información publicada en su revista no fue debidamente evaluada
en cuanto al contenido de la misma, debido a que los inversionistas no solo han sido dos hasta ese momento en el
que hace referencia el articulo, es verdad ha habido ofrecimiento de Gerardo de la Concha por el "supuesto
rescate" de la empresa, pero en condiciones vergonzosas y desleales para los socios, porque el señor pretendía
apoderarse de El Día, más no ayudarlo, antes de esa hubo otra en condiciones mucho peores, esta información que se
divulgo es confidencial, por la omisión que hay en la nota, es evidente que el informante o informantes responden al
nombre de Roxana de la Riva, Maria Eugenia García Barragán o en su defecto Diana Velasco Leyva, dado que ellas son
las principales desinformadoras, obviamente omiten todo lo que no les conviene por su tienen mucho que ver, y
no porque sean directivas, sino por la usurpación de funciones, provocación de enfrentamientos y amedrentación
de compañeros del área de talleres.
Bueno señor director ese es mi punto de vista, si quiere de verdad información por que no la piden a
los verdaderos cooperativistas, saben donde encontrarlos y se que ellos con mucho gusto les responderían. Adiós.
Luis Arellano Mora
(N. de la R.: la carta del señor Arellano se reproduce textualmente.)
* * *
¿Cuáles son las precisiones?
En relación con las afirmaciones que el señor Luis Arellano Mora hace sobre la nota
"El Día, con vida
artificial", publicada en el número 17 de
etcétera:
1. Aunque sea evidente, vale la pena aclararlo para evitar equívocos como los del señor Arellano: él se refiere
a una nota informativa, no a un "artículo"; amén de que
etcétera es responsable de todo lo que publica en la
sección "agenda"
2. En la carta de réplica abundan los dicterios pero escasean las precisiones. Nosotros hemos informado que
la cooperativa de El Día tiene una deuda aproximada de 40 millones de pesos, que desde octubre sus trabajadores
no cobran su sueldo y que tiene un tiraje diario de mil ejemplares con una devolución promedio de 80%. El
señor Arellano no se refiere a estos datos y, con generalidades, los pone en tela de juicio.
3. En su afán de cuestionar la información proporcionada por
etcétera, el señor Arellano habla de
supuestas omisiones e imprecisiones, sin embargo, no señala una sola. Aduce, por ejemplo, que la nota menciona las
propuestas de dos inversionistas. "No sólo han sido dos hasta ese momento en el que hace referencia el artículo". Sin
embargo, como el lector lo puede comprobar, en el cuerpo de la información se dice claramente que "la asamblea de
accionista de El Día acordó estudiar ésa y otras propuestas...". A través de un seguimiento de lo que ocurre en ese diario,
en otras ediciones de etcétera, como la correspondiente a mayo, hemos hablado de esos otros inversionistas
(véase: "El Día: a río revuelto").
4. El señor Arellano dice también que la propuesta de Gerardo de la Concha, uno de los interesados en
invertir, fue "en condiciones vergonzosas y desleales para los socios". Al respecto, nosotros no empleamos ningún juicio
de valor, sólo ofrecimos el dato. No empleamos ningún juicio de valor ni aun ahora, cuando el señor Arellano
sostiene que la intención de un empresario debe ser "ayudar" a
El Día.
5. El señor Arellano dice, además, que "si quiere de verdad información por que no la piden a los
verdaderos cooperativistas... sé que ellos con mucho gusto les responderían". Sin embargo, omite decir que a finales de
febrero fue invitado por esta redacción a exponer sus puntos de vista; de último momento, a través de otra persona,
canceló la entrevista sin motivo aparente y nunca más se volvió a comunicar. Nosotros, le refrendamos la invitación.
Atentamente
Julio Chávez Sánchez
Editor