Radical chic
Hace menos de cuatro años (12 de julio de 2001 para ser precisos), Germaine Greer, considerada en los 70 la
papisa del movimiento feminista, escribió en el diario británico
The Observer que "mirar Big
Brother es tan honorable como mirar a través del ojo de la cerradura de la puerta de tu hijo adolescente. Hacerlo ocasionalmente podría
ser vergonzoso; dejarte enganchar por eso es absolutamente depravado"
(http://members.optushome.com.au/thesquiz/greer.htm).
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Germaine Greer |
Pero el tiempo pasa y, para algunos, las convicciones también. El pasado 6 de enero la escritora
australiana ingresó como participante en la versión
VIP del
Big Brother británico. Entre la sorpresa y la decepción de
muchos, Greer, de 65 años, trató de justificarse, al señalar que entró al programa "para recaudar dinero en favor de un
bosque tropical que he amadrinado". También se generó el morbo, pues es sabido que la autora de
La mujer eunuco siempre duerme desnuda y no usa ropa interior (tal vez, pensamos nosotros, la quemó durante aquellas protestas
feministas de la década de los 60). "Me va a resultar difícil acordarme de que tengo que cubrirme", dijo ese día.
Al final, el interés por la ecología no fue suficiente y la inconsecuente feminista sólo aguantó cinco días en
la casa. Antes, fracasó en su intento de convencer al resto de los participantes para protagonizar una protesta nudista
en vivo.
A Greer se le recuerda por sus radicales declaraciones contra los hombres. Incluso cuando escribió un libro
sobre la menopausia (El cambio: mujeres, vejez y
menopausia), se negó a que la entrevistaran hombres periodistas,
pues adujo que no quería "perder su tiempo".