Televisa y el gobierno federal
asfixiaron a Canal 40
La situación financiera de CNI Canal 40, ya lo hemos dicho, es resultado de la pésima administración de
su concesionario. Pero eso no determinó su debacle, tampoco sus litigios con TV Azteca. El proyecto de
Javier Moreno Valle terminó porque Televisa y el gobierno federal así lo quisieron.
El gran hermano
Televisa tolera a los otros con la condición de que no le compitan. Pero cuando hay algún atisbo de
ello, entonces enfurece y decide. Por ejemplo, le disgustó que Canal 40 hubiera adquirido los derechos de
transmisión del Mundial de Futbol en 2002 y entonces lo sacó de Sky. Luego sus amenazas fueron mayores
"también te sacamos de Cablevisión" y a éstas cedió Moreno Valle, cuando en 2003 CNI tuvo la posibilidad de
transmitir los juegos de la NFL que, como se sabe, ese año no estuvieron en las pantallas de Televisa y TV Azteca, lo
que provocó pérdidas millonarias a las dos empresas. Lo mismo sucedió cuando Canal 40 ya tenía los contratos
listos para difundir los partidos de la liga española de futbol o cuando la televisora del Valle de México acordaba
con Telemundo la emisión de alguna serie: "tú pones a Telemundo y en estos momentos te sacamos del cable",
le advirtió Bernardo Gómez al concesionario de Canal 40.
Todo eso, Televisa lo hace sin problemas (incluso para ahorcar, como lo hizo, a DirecTV, que pagó caro
la osadía de transmitir el Mundial de Futbol de 2002): en 1996 se eliminó la obligación para que la
televisión satelital transmitiera la señal de la televisión abierta (CNI se había fundado un año antes).
Estos datos forman parte de los cálculos de la familia Saba para adquirir la mayoría de las acciones de
Moreno Valle. Y aún hay más: esa operación debió considerar el trato que CNI Canal 40 recibió de parte del
gobierno federal.
¿Órdenes de no inserción?
Estos son datos oficiales:
En 2003 el gobierno federal pagó anuncios a Televisa por 99 millones 150 mil 794 pesos con 40
centavos; en ese mismo periodo, a CNI le compró anuncios por cuatro millones y medio de pesos. Hasta julio de este
año, el gobierno pagó a Televisa 21 millones cinco mil 752 pesos con 50 centavos mientras que, en CNI, en ese
mismo periodo, gastó cero pesos. Nada.
Además, a principios de julio de 2004 se dio a conocer que la Secretaría de la Función Pública inhabilitó
a CNI para participar en licitaciones del gobierno federal porque, según la dependencia, la empresa
declaró falsamente que se encontraba al corriente con el cumplimiento de sus obligaciones fiscales. CNI apeló y
el gobierno insistió hasta que, finalmente y luego de varios meses, la sanción le fue suspendida.
Junto con esos datos puede comprenderse más la actitud del gobierno cuando la torre de transmisión
de Canal 40 fue asaltada por personeros de TV Azteca.
Preocupación
CNI Canal 40 fue asfixiado por Televisa y el gobierno. Ése es el dato.
Más allá de la opinión que cada quien tenga sobre la oferta de la Televisora del Valle de México y más
allá de lo que se opine sobre su concesionario, el asunto preocupa porque constata que no hay medio de
comunicación inmune a decisiones como ésta, la de socavar una alternativa porque no se quiere la competencia
o porque no gusta lo que ofrece. En realidad se busca perpetuar la (casi) omnipresencia de una empresa
que, como Televisa, es uno de los poderes fácticos más señalados como para que en el país se pueda afirmar
que hay democracia. ¿Y el gobierno? Supeditado a sus decisiones.
etcétera
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