Tom Rosenstiel
En la actualidad, el reto del periodismo estadounidense consiste en lograr la transición. No creo que esté en decadencia, aunque si los periodistas lo definen como la segunda construcción, pueden asegurar que la decadencia aparecerá.
Dicho de otra manera, lo que tienen que entender los líderes de los periódicos estadounidenses es cómo pasar
de un negocio financiado en su mayor parte con papel a uno que se financia con noticias que llegan directamente a
los ordenadores, a través de teléfonos, agendas electrónicas y otros elemen-tos todavía desconocidos.
Con o sin periódicos, la transición tendrá lugar. El éxito con el que se gestione determinará no sólo si las
prósperas redacciones logran mantenerse en pie, sino también si los valores importantes de éstas resisten.
No es un tema a corto plazo, no se trata de capear el temporal durante un año o dos. Es una cuestión de
cinco años, o diez o más. Definirá el periodismo de la próxima generación. La supervivencia dependerá del dinamismo
que le den al periodismo los jefes de las redacciones para que los gerentes vendan. No depende de que las
redacciones esperen a que los gestores inventen otro modelo de negocio. En pocas palabras, éste es el futuro de las noticias.
El primer paso para llevar a cabo la transición es enfrentarse a la idea de que las noticias se están convirtiendo
en un producto masificado. Hoy la gente tiene acceso a mucha información a través de diversas fuentes. ésta es la
razón por la que The New York Times puede cobrar por sus columnas de opinión o editoriales que no cuesta mucho
producir pero no por su recopilación de información que cuesta un gran trabajo.
Así que los periodistas debemos recapacitar acerca de lo que nosotros entendemos por noticias. No hay una
sola definición. Necesitamos entender qué tipo de noticias desarrollan una marca, definen una elección, o en cuáles los lectores encontrarán un valor añadido. Quiero sugerir cinco clases de noticias en las que creo que los periodistas deberían pensar para realizar la transición. Puede haber otras cinco en las que no he pensado. O tal vez la gente sea capaz de redefinirlas aún mejor. Mi meta es que piensen.
1. Periodismo coherente
Son el tipo de noticias que la gente identifica al pensar en la nueva cultura de los medios de comunicación.
Son la clase de informaciones que facilita a los ciudadanos la navegación en el resto de los medios. Son las que
incentivan a la gente para que descubra en qué cree. Les ayudan a crear un orden entre hechos aislados. Como ahora hay
demasiada información es más difícil crear un conocimiento porque requiere un filtro mayor y más organizado. Ayúdenme
a hacerlo.
El periodismo coherente puede ser una pieza analítica. Es tan fácil como que una historia tenga una sola de las piezas del rompecabezas para que la imagen de repente esté clara. Puede ser una historia que añada un poco de contexto. O tal vez sea una con una fuente que nunca ha hablado hasta entonces. Puede ser una historia que me diga que lo que he leído no es correcto, que no debería creerlo. O puede ser la historia que revise el resto de historias. Es la que me ayuda a corroborar aquello en lo que tengo que confiar.
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Ilustración: Kritsana Chalkitwattana |
Hay muchos ejemplos, aunque otros muchos nuevos aparecen cada día. The Wall Street Journal publicó un artículo memorable durante la guerra de Irak en el que explicaba cómo había evolucionado la figura del héroe estadounidense desde el sargento York en la Primera Guerra Mundial y Audie Murphy en la Segunda hasta Jessica Lynch.1 Ya no nos sentíamos cómodos con los héroes que habían matado a mucha gente. Los soldados laureados de la América contemporánea están ahora más cerca de ser víctimas o supervivientes.
También puede valer como ejemplo un artículo publicado en The Washington Post acerca de la opacidad que
hay en el gobierno del presidente Bush en su segundo mandato, donde se analiza cómo el gabinete de asesores toma
la mayoría de las decisiones y las comparecencias del Presidente se han reducido. Puede valer una columna de
opinión del especialista en mailing político directo Richard Viguerie, explicando el motivo por el que los leales
conservadores están hoy descontentos con el Presidente.
Son historias que se recuerdan una semana, un mes, un año después. Son piezas que te ayudan a pensar y entender. Un buen director debería reconocerlas al instante. Son fáciles de reconocer, no tanto de crear.
Producir periodismo coherente también supone elevar el nivel de experiencia entre los reporteros y sus directores y probablemente ayude a que el reportaje sea más transparente. Significa hacer un periodismo que les dé a los lectores una razón para confiar en ti.
2. Asuntos que nadie más cubre
Nuestro análisis en el Proyecto para la Excelencia del Periodismo confirma algo que se repite año tras año en los periódicos. En todas las comunidades que hemos estudiado, los periódicos tienen más los pies en la tierra a la hora de cubrir las noticias que ningún otro medio de comunicación y proporcionan más información que cualquier otro. Pueden ser historias sobre los exámenes para acceder a la universidad, asociaciones que trabajan para la comunidad, ligas de bolos, deportes extraescolares o las comisiones del condado.
Pero son historias que no se encuentran en ningún otro sitio. Quizá sólo las quiera leer 10% de los lectores. No obstante, si cubres buena parte de ellas, tendrás algo que todo el mundo quiere.
El peligro aquí reside en tratar de no desechar lo que uno escribe, que puede ser único. No se debe caer en lo que yo llamo "la falacia del 30%", en cubrir sólo las grandes historias, aquellas que crees que todo el mundo desea conocer. ésta es la lección que han aprendido de una manera dura las televisiones, especialmente los magacines emitidos en horario de máxima audiencia. Si cubres sólo estas historias sabes que conseguirás un público amplio, pero realmente hundes tu audiencia. Has ahuyentado al resto de la gente.
Puedes necesitar hacerlo, aunque de una forma distinta, como es, por ejemplo, utilizando a la audiencia, a los ciudadanos de tu comunidad, como centinelas de estas noticias. Estos reportajes pueden ser interactivos. El periodista se implica más y resultan más interesantes que haciéndolos uno solo.
3. Descubre cosas. Sé un guardián
El trabajo de investigación sigue siendo algo que el público respeta, lo que nos muestra la necesidad de mantener una prensa libre ante todo. El criterio para usar los recursos del periodismo de investigación debe estar relacionado con la creación de nuevos conocimientos entre el público y con la búsqueda de la justicia y la honestidad en el poder. Las encuestas de opinión pública y los años de oficio demuestran que convertirse en un guardián implica coraje. En las noticias del futuro, el rol de guardián, que es caro, difícil y consume mucho tiempo, continuará teniendo un papel central.
Hay que tener en cuenta que para realizar con éxito el trabajo de guardián hay que significarse y contarle a la gente lo que todavía no sabe. Ya existe por el mundo suficiente periodismo de investigación de pacotilla. Cualquiera que vea la televisión local ya sabrá, por ejemplo, que el yogur tiene una bacteria.
4. Crea un foro local
Existe mucha opinión en la radio, en la televisión, en Internet. A pesar de ello, muy poca se centra en la comunidad. Y no está muy claro cuánta se usará para incrementar la experiencia y el conocimiento o concordará con los valores con los que se sienten cómodos los consumidores de noticias habituales.
Las nuevas tecnologías abren aquí de forma poderosa muchas posibilidades. Podemos ir más allá de las cartas al director. Más allá de las reuniones de la comunidad. Puede haber espacios en las páginas Web, en las listas de correo y en otros medios. La noción de que los periodistas crean un foro para la discusión pública es el principio. Cómo lo conseguimos debería cambiar con el tiempo. El periodismo tradicional ha sido lento en reaccionar. Se está perdiendo tiempo.
5. Identifica el rol más profundo de tu medio de comunicación dentro de tu comunidad
Expande este rol en la red. Todo medio de comunicación tiene una personalidad especial en su comunidad. Se debe a la manera de funcionar de la historia, de la cultura, de la comunidad y de otros medios en la zona. También, a la función que desempeña la imagen que la comunidad tiene de sí misma, y cómo los medios han conformado esta imagen. Inevitablemente, una parte del periodismo está creando el concepto de comunidad, que tienen un poco de mito, de deseo, de amor pasional. ésta es la marca de los medios en el sentido más profundo de la palabra. Este rol siempre implica más, aunque la evolución es gradual.
Un medio de comunicación de éxito, un buen director conoce la idiosincrasia de la comunidad. Parte del trabajo de los directores de los medios durante la transición a la nueva era de las noticias es entender este rol más profundo dentro del propio medio. No se trata únicamente de transferirlo a la página Web, sino también de expandirlo, de profundizar sobre ello.
Si éstas son cinco áreas acerca de las noticias en las que los periodistas se deberían concentrar, me gustaría
añadir algo sobre cómo deberían hacerlo. Un término que se ha puesto últimamente de moda es ser de la plataforma
agnóstica. No me gusta esta definición por dos razones. La primera es que el agnosticismo suena a que uno no está seguro de
lo que cree. Y la segunda es que creo que el término invitará a la vieja guardia de los medios a ser ineficaz, a dar
la bienvenida a las nuevas tecnologías. Creo que sugiere que uno haga lo que siempre ha hecho, pero desde la
página Web.
Ésta es una receta que se debe extinguir. Los ganadores en la siguiente generación, aquellos que realicen la transición con éxito, serán los que reconozcan el potencial de las nuevas tecnologías y lo sepan explotar. No serán aquellos que simplemente hagan lo que les permita la vieja tecnología, y tal vez añadan un poco de aquí y otro de allá. ésa es la diferencia entre una compañía de camiones y una de transportes.
Se puede mirar al futuro de muchas maneras. Una es imaginar cómo sacar un periódico con menos gente de
la que solía trabajar en su redacción.
Otra forma es ver que las nuevas tecnologías ofrecen gran potencial. La historia, que puede tener cinco
elementos en papel texto, titular, fotografía, gráfico y destacados puede tener hasta 30 en Internet, incluyendo perfiles de actores, transcripciones completas, enlaces a documentos, galerías de fotos, audio, video, y mucho más.
Un camino es mirar atrás y ver qué se ha perdido. El otro es mirar hacia delante y ver qué se puede mejorar.
Un camino lleva a una moral baja y a niveles pobres de innovación. Otro conduce a una moral alta y a nuevos niveles
de excitación. Un camino es nostálgico. El otro es dinámico. Sólo un camino conducirá a que el gerente de tu medio
de comunicación logre vender.
Hemos visto todo esto en el Comité de Periodistas Preocupados durante nuestro aprendizaje. Di en una redacción descontenta que se tome 40 minutos y que imagine lo que podría ser su página Web en cinco años. Verás que la gente se anima. Te quedarás atónito con su creatividad y descubrirás ideas que se pueden llevar a cabo en cinco días, no en cinco años.
O puedes decirte a ti mismo, soy persona de papel, soy demasiado viejo para Internet.
Gregory Favre, un hombre del que he aprendido mucho en los últimos años, suele decir a los jóvenes
periodistas que son parte de un proceso continuo, deben algo a todos los periodistas que les han precedido. Y deben algo
a aquellos que les sucederán. Esto nunca ha sido más cierto que ahora. ¿Cuál es el futuro de las noticias? ¿Y el de
los valores de las noticias?
Sea el que fuere, está en manos de los que ahora se sientan en las redacciones
1 Una soldado de mantenimiento, de 19 años, hecha prisionera por tropas iraquíes en una emboscada, en
marzo de 2003, y rescatada días después por un grupo especial de operaciones apoyado por marines.