Para la elaboración de su libro
La noche de Tlatelolco, Elena Poniatowska utilizó fragmentos del manuscrito terminado de
Los días y los años, de Luis González de Alba, sin citar al autor. Además, alteró varios de esos párrafos.
El 13 de octubre de 1997 en su hasta esa fecha habitual columna en La Jornada, "La ciencia en la calle", González de Alba señala la tergiversación en varios párrafos de la obra de Elena Poniatowska tomados de su material. Al final del artículo, ese autor asienta: "Quede pues aquí dicho de una vez y para siempre: Soy testigo presencial de los hechos que relato, no así Elena. Por tanto los hechos ocurrieron como yo los relaté y en las voces de quien ponga ciertas palabras, de allí las escuché".
Esa precisión motivó que los editores de La Jornada cerraran filas en torno de "Elenita" Poniatowska como muchos le llaman y decidieran no publicar más los textos de González de Alba. En noviembre de 1997, la revista Nexos publicó el artículo del autor de "La ciencia en la calle" que La Jornada censuró. En ese artículo González de Alba es enfático: "Ni en Nexos ni en La Jornada he reclamado a Elena Poniatowska por haber empleado en La noche de Tlatelolco párrafos de Los días y los años, pues yo mismo autoricé las citas que deseara tomar. Tampoco soy tan bobo como para objetar que nuestros libros tengan similitudes, dado que narran lo mismo. Le estoy solicitando a Elena que ponga en voces de quienes corresponde cada párrafo, para que así no aparezca Raúl álvarez Garín como testigo de lo ocurrido en el tercer piso del edificio Chihuahua el 2 de octubre de 1968, pues no estuvo allí, o Gilberto Guevara haciendo llamados a 'impulsar la organización de los obreros en gremios independientes' (sic), línea política que combatió, o yo mismo hablando con el Búho en un departamento del quinto piso del edificio ya dicho y a la vez tirado en el suelo del tercer piso, viendo disparar al Olimpia. Es todo lo que exijo a Elena y a la editorial ERA".
Pero es sabido que a ciertos personajes no se les puede tocar ni con el pétalo de una rosa, mucho menos intentar enmendarles la plana porque "su palabra es la ley". Y aún más si estos personajes forman parte del redituable red set.
La respuesta de la escritora, lejos de la tolerancia a la que suele apelar, fue renunciar al consejo editorial de Nexos, publicada por esa revista en la misma edición de noviembre de 1997.
"Terrorismo verbal"
Vale la pena recordar este episodio porque justamente en semanas recientes todos aquellos defensores de la tolerancia, muchos de quienes alguna vez han citado a Voltaire con aquello de "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo", alzaron la voz para fustigar al PAN y su candidato presidencial, por emplear la imagen de Poniatowska en un anuncio de campaña (en el que reproducen una alocución de la escritora en favor de Andrés Manuel López Obrador y luego colocan fragmentos de los tristemente famosos videos de René Bejarano y Gustavo Ponce).
Los simpatizantes de Elena Poniatowska no repararon en insultos y descalificaciones contra los osados. "Terrorismo verbal", dijo La Jornada en su editorial del 9 de abril; "atrocidad", publicó un día después. Además, distintas voces de intelectuales y escritores expresaron su "solidaridad" porque consideraron que el anuncio del PAN exhibe la intolerancia de la ultra derecha a la que además llamaron "misógina"; también fustigaron a quienes no coincidieron con esa defensa como Luis de la Barreda y Luis Gonzáles de Alba, entre otros y que, en cambio, consideraron que el anuncio no lastimó la reputación de la escritora sino que, en pleno uso de la libertad de expresión, difundieron un punto de vista que sostiene que López Obrador permitió los actos de corrupción en los que incurrieron Bejarano y Ponce.