Insidia, no información
24 de abril. TV Azteca difunde una nota de Jaime Guerrero en la que, a raíz de la disputa del predio La
mexicana entre el gobierno del Distrito Federal y Federico Escobedo, se afirma que "el gobierno de López Obrador
destapó esta semana el conflicto a la opinión pública con una dedicatoria tan certera como alarmante: 'Hay casos en
los que evidentemente hay influyentismo, hay un equipo de abogados bien pagados, vinculados a un partido
político, que están queriendo arrebatarle bienes a la ciudad', señaló.
"El jefe de gobierno se refería sin decirlo al otro 'jefe': Diego Fernández de Cevallos, el influyente
legislador panista que según las autoridades capitalinas defiende a Escobedo a través del despacho de Antonio Lozano
Gracia, amigo y socio de Fernández de Cevallos."
25 de abril. Azteca, a través de Daniel Sangeado, acusa a Fauzi Hamdan, Antonio Lozano Gracia, Fernando
Gómez Mont, Armando Salinas Torre como si fueran miembros de un cártel. "Y como en toda buena organización,
siempre hay un jefe, en este caso es también panista, fuma puro y tiene terrenos en Punta Diamante. Es Diego
Fernández de Cevallos, abogado y senador.
"Es la cabeza visible de una red de tráfico de influencias que, casualmente, ha ganado todos los juicios
contra instancias de gobierno. Cinco legisladores litigantes que no integran un cártel, pero actúan igual."
30 de abril. La defensa de Escobedo deslinda a Fernández de Cevallos de participar en el caso de La
mexicana. TV Azteca no menciona el asunto.
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La letra y la sangre
25 de agosto de 2002.
La Jornada publica en sus ocho columnas "Elba, traidora; su grupo asesinó a
Misael: Jonguitud". Su editorial "Rayuela", en la contraportada pregunta: "Y la letra, ¿con sangre entra?".
27 de agosto de 2002. Luis Hernández Navarro publica en
La Jornada un artículo donde afirma: "Una vez
más, como si fuera una moderna Lady Macbeth que goza a la vez del beneficio del sueño pero ejecuta actos
que corresponden a la vela, una mancha de sangre se le apareció a Elba Esther Gordillo. El crimen de Misael Núñez
Acosta se le atravesó por tercera vez en su camino. El hedor que no desinfectan todas las esencias de Arabia
envuelve nuevamente su destino".
28 de agosto de 2002. Jonguitud dirige una carta a
La Jornada en la que dice no tener "pruebas, ni me
consta la responsabilidad que pudiera tener el grupo de la profesora Elba Esther Gordillo en este asunto. Aprovecho
para señalar que no tengo ninguna intención de acusarla a ella ni a nadie, simplemente transmití en un momento
dado versiones que en su tiempo se expresaron en la prensa y que públicamente se conocieron".
Jenaro Villamil y Rosa Elvira Vargas, los reporteros que realizaron la entrevista con Jonguitud, responden que
las declaraciones del ex líder del SNTE se reprodujeron textuales, tal y como fueron grabadas.
31 de agosto de 2002. Ocho columnas de
La Jornada: "No soy asesina ni corrupta: Gordillo".
13 de octubre de 2002. Una fotografía de portada en
La Jornada aparece bajo el título "Maestra en
hoguera", y con el pie: "Acusada de reprimir y asesinar profesores fue condenada y quemada en efigie la líder moral del
SNTE, Elba Esther Gordillo, ayer frente a la sede del PRI".
15 de octubre de 2002. Hernández Navarro vuelve a escribir sobre Gordillo. "Elba Esther Gordillo se
encuentra en aprietos. Su monigote fue quemado en la plaza pública. Juzgada por un tribunal popular se le declaró
culpable de represión contra el magisterio democrático, enriquecimiento ilícito y destrucción de la educación pública. Ha
sido condenada al repudio público y a enfrentar las denuncias en su contra en los órganos judiciales".
15 de mayo de 2003. En contraportada y en la página 12,
La Jornada publica: "No halla la PGR bases para
enjuiciar a Gordillo o Jonguitud por homicidio".
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Paranoia inexistente
14 de mayo. El
Financiero publica en su sección Sociedad, una nota cuya cabeza es "Paranoia en Canadá por
el SARS". El reportero Jorge Rosado, quien firma la información, asegura que "el sistema de salud de Canadá vive
una etapa de paranoia por la presencia del síndrome respiratorio agudo severo (SARS, por sus siglas en inglés).
Los pacientes que acuden a los hospitales, ahora deben ir sin acompañantes, son examinados cuidadosamente, se
les toma la temperatura y se les obliga a usar cubreboca y guantes".
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Foto: Newsweek |
Y añade que, según la corresponsal de
El Financiero, Isabel Inclán, "la psicosis entre la población de la ciudad
es notoria. El barrio chino se ha quedado desierto, a tal grado que los comerciantes asiáticos pidieron ayuda
al gobernador por la caída total de sus ventas. En las calles toda la gente usa cubreboca y el temor ha provocado
que ya ni se saluden estrechándose la mano".
Rosado afirma que no obstante que los posibles casos de SARS disminuyeron de 310 a 150, esta baja se
puede atribuir a "razones económicas, pues en verano es cuando la capital financiera de Canadá obtiene sus
mayores ingresos por los turistas".
15 de mayo. El embajador de Canadá en México, Keith H. Christie, desmiente la información de Jorge
Rosado a través de una carta que envía a
El Financiero. "No hay paranoia en Canadá por el SARS. Nadie se ha
contagiado 'en cualquier momento', en cualquier lugar. No hay ninguna psicosis entre la población de la ciudad y mucho
menos psicosis notoria. Y en la calle nadie, mucho menos 'toda la gente', usa cubreboca y nadie tiene temor a
saludar estrechando la mano".
Y precisa, "El número de casos ha bajado desde su punto máximo, de más de 350 hace un mes, a menos de 26".
(Notas de Laura Islas Reyes)