Yo le preguntaba por la investigación, más allá de quién la realizó.
No, va junto con pegado, es exactamente lo mismo. El Imer no regaló ese dinero a una niña de primaria,
esa investigación que se realizó en efecto a dos años se encargó a una universitaria muy reconocida que ha dedicado
su vida a trabajar el tema de medios de servicio público.
[Tiene razón la señora Beistegui, ese documento consta de
25 cuartillas y puede ser consultada íntegra en www.etcetera.com.mx]
"¡No fue ningún secreto que yo no tenía la competencia particular para dirigir el Imer, ninguno! Que
siempre había estado en campos de gestión cultural. Cuando yo llegué al Imer hubo una serie de cuestionamientos
periodísticos en relación a esa incompetencia. ¡¿Cómo se iba a dar la dirección del Imer a una niña bien que no tiene idea de medios?! Tuve una avalancha de periodicazos durante un buen tiempo. Nunca pretendí saber lo que no sabía, lo
que sí desde el primer día que me nombraron aquí me dediqué a aprender y aprender de gente que me pudieran
entregar textos, libros, artículos que me permitieran formarme una opinión. Beatriz Solís fue una de estas personas,
Fátima Fernández fue otra, ella estaba en ese momento en la Secretaría de Gobernación, entonces no hubo que contratarla,
si hubiera estado disponible en el mercado de trabajo, hubiera hecho lo mismo. Y muchos otros investigadores,
Javier Esteinou, Raúl Trejo, Miguel Mejía (sic), con quien yo tuve muchas entrevistas para poder entender mejor
dónde radicaba ese concepto de medios de servicio público, dónde estaba el Imer. Es muy importante articular una discusión, argumentarla, yo no puedo llegar a convencer a alguien si no tengo argumentos, si no tengo un análisis muy preciso de lo que quiero decir y lograr. Beatriz Solís hizo una serie de talleres, conferencias, publicaciones, hasta que logramos
organizar conjuntamente un congreso que fue muy importante en su momento en el auditorio".
En el Museo de Antropología.
Sí, en el auditorio del Museo de Antropología, perdón. Y con eso culminó su contratación, la totalidad de lo pagado es más de lo que usted me dice, 455 mil 215.74 pesos. En 2002 desarrolló un documento, todos éstos existen, todos éstos están disponibles...
¿Y estos documentos serían los resultados de la investigación?
En 2002, un primer trabajo que se llama Metodología radiofónica por un monto de 99 mil 750; en 2003,
nada más cobró dos mil tres pesos; en 2004 cobró 267 mil 965 pesos, y entregó un trabajo por la investigación de
medios públicos con muchos comparativos y la preparación del congreso, y en 2005, 85 mil 500 pesos. Es decir no fue
un sueldo de aviador.
Yo le preguntaba por los resultados de la investigación y las aportaciones prácticas al Imer.
¡Eso!, mucho de lo que he dicho no lo he inventado, no lo he soñado, no lo he fumado, cuando hay que
defender principios, cuando hay que decir por qué queremos esto y por qué no queremos aquello, no se puede inventar y
entre más sólidas sean las fuentes, más respaldo tengamos de la comunidad universitaria, más legítimo es ese trabajo.
¿Por qué el Imer no había subido información a Compranet?
No voy a inventar, no me acuerdo. No sé si fue un desfase con nuestras obligaciones, si quiere preguntarle
a Rocío Arzate, nuestra directora de Admi-nistración, le pido que le conteste, porque no quiero contestar una cosa tonta.
Gotera inesperada
Fue una entrevista accidentada. El celular de la directora sonó un par de veces y la nueva infraestructura del
Imer traicionó a su anfitriona. Beistegui se relaja un poco y en un momento al hablar de los logros de su administración.
"El Imer hoy día es una institución reconocida por sus radioescuchas, (...) para mí un motivo de enorme orgullo es lo
que se ha hecho en el sistema de noticias porque el periodismo de servicio público (al) que apostamos, lo
logramos defender, desarrollar con enormes dificultades tecnológicas, financieras ahí si... este... se está cayendo algo".
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Ilustración: Raphael Collazo |
Una gotera discreta, pero amenazante a ojos de la directora, comienza a caer del plafón de su oficina.
"Qué drama, no bueno, qué pánico, está inundado, pero por qué (...) Pero que venga alguien de BMO, por favor".
Su solicitud es atendida a la brevedad, una comitiva de tres personas acudió a visitar el desperfecto.
El episodio permite que la directora de Administración, Rocío Arzate, sobre el asunto de Compranet
confirme que "efectivamente fue una omisión por parte del instituto, sin dolo, y la omisión consistió en que el personal
que lleva el sistema no estaba capacitado".
Renta heredada
¿Por qué la decisión de rentarle la 660 a Ricardo Rocha?
Ricardo Rocha estaba en el Imer antes de que yo llegara, ésa fue una situación que yo heredé... A veces
tienden a olvidarse.
¿Ya la subarrendaba antes Carlos Lara Sumano?
El convenio había sido elaborado por mi antecesor, tuve que acatar lo que se había hecho. Aparentemente lo
que motivó a Ricardo Rocha a estar en la 660 era poder desde ahí comercializar Opus 94 con esta figura de combo, que
no existe en la ley (...) Rocha pagaba muy bien, muy caro, era una renta mensual que significaba la diferencia
para nosotros, pero independientemente de ese recurso a mí me pareció siempre escandaloso que estuviera él, entonces
en cuanto pude, buscamos cómo concluir de manera anticipada nuestro contrato y sacarlo.
¿Usted renovó el contrato o era el mismo que estaba?
No, yo lo cancelé... fue muy difícil, para cancelar tiene que haber una buena razón y una razón fue que
Ricardo Rocha ya no podía cumplir con sus pagos. Lo primero que logramos hacer fue quitar el combo, y eso fue con
argumentos jurídicos para demostrar que no existía la figura del combo y que no podían trasladar una comercialización de una
AM a una FM.
Hay algunas emisoras que ustedes tienen que son concesionadas porque así estaban. ¿No han hecho nada
para volverlas permiso?
Es una de mis peleas... la red [Nacional de Radiodifusoras y Televisoras Educativas y Culturales] no está
de acuerdo. Yo considero que es una obligación del Estado mexicano aportar los recursos para atender sus
obligaciones (...) Yo encuentro escandaloso subarrendar aunque sean 15 minutos. Ya no lo hacemos en el Imer en ningún formato (...)
¿Pero eso no se lo ha solicitado el Imer a la SCT?
No lo he hecho porque yo pertenezco a la red (...) Varios miembros de la red tienen concesión, Televisión
de Yucatán, Televisión de Sonora, el Canal 22, sobre todo televisoras, de radio creo que yo soy el único que
tiene concesión pero hay tres televisoras y están absolutamente en contra de que se les cambie de concesión a permiso.
Despidos
Se le cuestionaron mucho los despidos de Juan María Alponte, René Avilés, José Luis Cuevas, Jorge
Meléndez. ¿Cree que fue una decisión correcta?
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Absolutamente, reorganizamos muchas cosas, entre otras que en el Imer no había ningún criterio de toma de decisión de programación, por qué entraba un programa y no otro. (...) Entonces creamos un órgano colegiado que se llama mesa editorial, que recibe proyectos, sean los de casa o de afuera, tienen el mismo trato y de acuerdo a criterios abiertamente formulados se aceptan con todo el apoyo o se recha-zan y se explica por qué. Estaban adueñados de espacios conductores que ni siquiera venían. Meléndez grababa a veces seis meses adelantado, vamos, con una falta de compromiso hacia su público. (...) La radio es un tema de comunicación, de contacto y no era un programa en directo (...) Yo ofrecí a todos los que estaban en el Imer subirse a esa nueva visión, de construcción de una radio de servicio público. Lo primero que le pedimos a un conductor es respeto a sus radioescuchas, alguien al que no le interesa conocer a sus radioescuchas, que dice a mí me vale madres el radioescucha, no me interesa, es alguien que ciertamente no tiene cabida en este proyecto. Lo que hemos hecho después de estas experiencias muy
desagradables es acotar la contratación de programas, los programas se contratan por tres meses mínimo, seis meses
máximo, renovables. Para que nadie se pueda sentir dueño de un espacio.
Ricardo Alemán, "presión de Durazo"
Hablando de la XEB, el caso de Ricardo Alemán.
Él arrendaba un espacio, ¡él arrendaba!... estábamos hablando... ¡él lo arrendaba! (Es el mismo caso que)
Ricardo Rocha, nada más que él nunca lo dijo.
¿él rentaba nada más el programa?
Sí, pero es exactamente lo mismo, perdón, pero el principio es el mismo, rentar una hora o 24 horas es el mismo.
¿Pero ése no fue el argumento, que era una renta (para despedirlo)?
Ricardo Alemán rentaba un espacio para tener su noticiario, cuando nosotros además teníamos otro
noticiero... ¿cuál era la congruencia del Imer? (...) A veces las noticias que se contradecían. Cómo podía justificar esto,
¿por dinero? (...) Cuando yo fui a ver a mi junta directiva dije: ¿qué congruencia hay en que el presupuesto de
comunicación social del gobierno va a parar a un proyecto privado en una emisora pública donde además esta persona no
está dispuesto a atender y a adoptar nuestro código de ética?
¿En qué no acataba el código de ética?
Él sentía que como yo le rentaba ese espacio podía hacer lo que se le daba la gana.
¿Y en este caso también es un contrato que se hereda o se firma con esta administración?
Eso fue firmado por mí por muchas presiones, pero reconozco, en fin... Ricardo Alemán buscó mucho
apoyo, concretamente a través de Alfonso Durazo para poder entrar.
¿Y la presión era?
Decía de que sería muy oportuno tener un periodista... es un periodista muy reconocido, lo que era
incongruente era tener un periodista independiente que no quisiera sumarse, si él hubiera dicho yo le entro y me alineo a
los periodistas que están en el sistema nacional, no hay problema, (pero) no era el caso. Cuando se acabó el contrato
no lo renovamos, yo no lo despedí, no renové el contrato.
él argumentaba en su columna...
¡Por supuesto!... que Santiago Creel, que la censura. Imagínese para Santiago Creel la bronca en la cual yo
le metí. Véanlo así, al revés, Santiago Creel me decía "pero ahora qué fuiste a inventar". Créanme que tener a
Ricardo Alemán de enemigo no es grato.
¿Metió en problemas a Santiago Creel?
Pero lo entendió muy bien, cuando me preguntó me respaldó, es decir, los argumentos eran muy claros (...)
me apoyaron, nos pegó muy duro, Ricardo Alemán hasta la fecha no me dirige la palabra, no me saluda si me ve.
¿Pero usted reconoce que fue un error aceptar las presiones de Durazo?
Absolutamente. Uno en cualquier cargo está sometido a presiones.
¿Es mentira esa frase que se le atribuye a usted de "qué hacemos con Ricardo Alemán. Está incontrolable"?
Eso es falso. ¡Vamos, yo nunca escuchaba el noticiero de Ricardo Alemán! Si él hubiera tenido las audiencias multitudinarias que pretendía tener... Si yo quito a Rulo de Reactor, tengo mañana 100 mil chavos furiosos, en
cambio con Ricardo Alemán no hubo un mail pidiendo que regresara. Eso es una realidad.
Decía que ha sido un aprendizaje, ¿usted desea continuar en el Imer en la siguiente administración?
Me gustaría muchísimo poder participar en un proyecto de transformación de los medios públicos. (...) Si es nada más administrar un grupo radiofónico creo que ya hice mucho y hay gente más competente que yo para poder hacerlo.
¿El Imer ya no?
Es decir depende Imer para qué.
¿Conaculta sí?
Bueno eso... (risas) ¿por qué me hace esa pregunta?
¿Pudiera ser?
... Creo ser una persona preparada que se puede aprovechar, tengo 45 años, me siento con mucha energía
para seguir trabajando. Si Felipe Calderón decide invitarme a su equipo lo haré con mucho gusto; si decide que no
inventaré otra cosa, pero no me voy a quedar haciendo pasteles.
Autocrítica
La directora tomó un pañuelo desechable de la caja que se encontraba a sus espaldas. Discreta, secó la gota
de sangre que asomaba insistente a su labio. En algún momento de la conversación se mordió con fuerza y aunque
hizo un disimulado esfuerzo por tragar la sangre, la pequeña herida resultó ser tenaz.
¿Alguna autocrítica, algo que no le gusto de su administración?
Seguramente hay mucho, yo no se por qué no le preguntan a su propio director, que tiene muchas críticas,
yo creo que como todos, seguramente hay actos de insensibilidad, seguramente hay autoritarismo... No sé, yo creo
que me propuse una agenda, esa agenda se llevó a cabo (...) la persona que llegue va a recibir una institución mucho
más equipada para poder crecer de lo que yo recibí (...) yo soy una persona muy crítica y reconozco cuando me
equivoco, seguramente me equivoqué desde comunicar de manera inadecuada ciertos logros o ciertas inquietudes, por eso
me gusta que me lo digan para poder entenderlo y contestar. La crítica cuando es justificada permite crecer, cuando no
es justificada a veces llega a ser calumnia y en este caso y en el Imer se han dicho muchas cosas que no fueron
ciertas, que fueron sacadas de contexto.