Laura Islas Reyes
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Germán Romero/EFE |
El viernes 29 de junio de 2007 Monitor salió del aire. A las 8:23 horas, José Gutiérrez Vivó, el propietario de
la empresa y conductor de la barra matutina durante 33 años que duró la emisión, anuncia los últimos momentos.
Sería el último de los 41 mil 100 programas. En una hora con 47 minutos, el comunicador expondría sus razones: la
severa crisis económica provocada por un adeudo que no le ha cubierto Grupo Radio Centro, la falta de publicidad oficial
y privada y, principalmente, una huelga que estallaría el día siguiente.
Aquel día Gutiérrez Vivó no habló con su acostumbrado tono de voz, alto e inflexible. Esta vez, sereno aunque con el gesto adusto, moduló cada palabra, sobre todo cuando sentenció el fin, después de la Hora Nacional, del programa más longevo en la historia de la radio en México: "éste es un acto funerario para nosotros. Se nos murió Monitor", dijo.
Durante los días siguientes se expresaron múltiples opiniones sobre el aporte periodístico de ese medio, pionero de la radio hablada, referente para entender el tránsito de la radiodifusión en el país y centro de análisis y debate de las políticas públicas mediante la convocatoria de los actores más representativos. Nadie puede escatimar la valiosa oferta de Monitor.
En esta historia, sin embargo, como en muchas otras, no hay héroes ni villanos, buenos y malos. Los matices explican el fracaso de ese proyecto y, naturalmente, trascienden afanes políticamente correctos que lo sitúan como víctima y avistan al victimario.
Estamos hablando de un fracaso financiero y de una forma de hacer periodismo que no puede tener como epicentro de explicación a la administración presidencial pasada y al grupo de empresarios que supuestamente dejó de anunciarse al acatar órdenes del gobierno federal; tampoco es una variable decisiva el litigio de la empresa con Radio Centro. En todo caso tales circunstancias se fortalecieron por la errática conducción administrativa y empresarial de Monitor. El último error, si no es que se trata de una medida pragmática aunque igualmente equivocada, fue mantener suspendido el proyecto pese a que los trabajadores pospusieron la huelga hasta el 17 de agosto.
Para hacer este reporte, etcétera buscó hablar con todas las voces involucradas en el asunto. Pero hasta el cierre de esta edición, ni el propio José Gutiérrez Vivó ni su representante legal o algún funcionario autorizado por el periodista habían respondido a nuestra solicitud de entrevistarlos.
Los años maravillosos
"Se nos murió Monitor". La frase conmovió a televidentes y radioescuchas igual que a los trabajadores de La Presa, sede de Infored, que no podían creerlo. Varios lloraban pero ninguno tenía idea de lo que sucedería aquella mañana; su jefe sólo les dijo que anunciaría algo importante y que habría que estar atentos. Quienes sí conocían el mensaje fueron los funcionarios de MVS dada su transmisión televisiva en Canal 52.
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Con esas palabras terminaron los 33 años de transmisión continua, que iniciaron el 2 de septiembre de 1974, cuando Monitor inauguró el formato de noticieros largos en la radio mexicana, conducido por Mario Iván Martinez; el joven Gutiérrez Vivó cuya experiencia era la de corresponsal de Radio Mil en Europa y reportero de la BBC entonces fungía como gerente de información de Radio Red, que por 30 años fue casa de Monitor, entonces concesionada a Clemente Serna Alvear. Casi cuatro años después, en abril de 1978, el periodista se haría cargo del espacio matutino de Monitor, que comenzó a revolucionar la radio al incluir comentarios, opiniones especializadas y efectos de sonido que enriquecían la producción.
El camino ascendente de la dupla Serna Alvear-Gutiérrez Vivó en la conducción de los destinos económico y editorial de Monitor, mostró a la industria el valor potencial de la radio hablada, sobre todo después de los sismos de 1985 en la ciudad de México, cuando Radio Red brindó un importante servicio social con transmisiones continuas hasta por 72 horas. El propio comunicador lo recuerda y reivindica así: "La radio hablada no nació a consecuencia de los sismos. Nació en 1974 con Monitor. Sucedió que los radiodifusores, dueños de varios grupos hasta la fecha, nos tachaban de locos. 'El negocio es la música; están en el lugar equivocado', nos decían. Pero para los ochenta resultó que no era el gran negocio, aunque permitía invertir muchísimo".1
Durante los años posteriores, Radio Red continuó con los éxitos periodísticos y comerciales: en su cartera de anunciantes había una lista de hasta 200 clientes atraídos a la empresa por su constante innovación, como las transmisiones en vivo desde el extranjero, su habitual presencia en Davos, Suiza; la consolidación de los reportes viales que desde 1979 transmitía gracias a un patrocinio de Pemex;2 la organización de debates y mesas de análisis;3 así como la posterior implementación de programas como Monitor es su solución (con la participación de expertos que brindan asesoría al público) y Vigilante al volante (en el cual que se creó una red de taxistas, a quienes les dio teléfono celular para que reportaran a la estación).