En larevista: paradojas...
En febrero de 2002 Raymundo Riva Palacio denunció que, por motivos de censura, fue despedido de
Milenio, y así fue. Y ahora, desde el 12 de septiembre pasado, ese profesional de la comunicación es director de
larevista que, semanas antes, fue conmovida por actos de censura provenientes del dueño de
El Universal para evitar cualquier crítica al titular del Ejecutivo y a su esposa.
Hace tres años, Riva Palacio denunció que su salida de
Milenio "fue resultado de las presiones de la señora
Marta Sahagún, entonces vocera presidencial, que nunca interpreté como una política de gobierno sino como una
querella personal de la señora".
En otra misiva, dirigiéndose al entonces director general del periódico, Federico Arreola, Raymundo Riva
Palacio reiteró:
"Sólo en su imaginación dije alguna vez que mi salida de
Milenio había sido consecuencia del llamado
toallagate. Aunque la señora Marta Sahagún lo citó [a Arreola] varias veces a Los Pinos para reclamarle la cobertura general
del asunto, hasta donde yo sé, ella no fue protagonista del escándalo. Ya basta de adjudicar a ese episodio mi salida.
"Mi destitución la detonó otro tema. El reportero Miguel Castillo investigaba una presunta adjudicación de
un contrato para un hijo de la señora Sahagún para la construcción de 1,800 viviendas de Infonavit en Guanajuato.
Esta pesquisa generó una amenaza directa de la señora Sahagún al propietario de
Milenio y a la empresa en su conjunto, que terminó con usted ofreciendo mi cabeza."
Como se sabe, hace un par de meses Juan Francisco Ealy Ortiz censuró varios reportajes de
larevista que eran críticos del Presidente y su esposa. Ahora, la paradoja es que la dirigirá un periodista que, hace tiempo, también
fue víctima de la censura por cuestionar a Vicente Fox y a la señora Sahagún.
... y desbandadas
Después del despido de Ignacio Rodríguez Reyna como director de
larevista, el equipo editorial que
elaboraba esta publicación hasta finales de julio renunció en su mayoría. De los 12 reporteros que laboraban ahí, sólo
permanece la mitad: Miryam Audiffred, Raúl Tortolero, Hiroshi Takahashi, Felipe de Jesús González, Rodolfo Montes (uno
de los reporteros censurados) y Anabel Hernández. También continúa en su puesto Rodolfo Zarate, secretario de redacción.
Tras Pascal Beltrán, quien renunció días después de la segunda orden de censura, y Daniel Lizárraga que
encontró acomodo en Proceso semanas más tarde, también dejaron el proyecto Alejandro Almazán, Viétnika Batres,
Mariana Escobedo, Eduardo Limón y María Luisa López.
Óscar Camacho Guzmán, quien había sido ascendido tras la renuncia de Pascal Beltrán, pidió, desde el 9
de septiembre, su cambio a la redacción de
El Universal. Hasta el cierre de esta nota (23 de septiembre), Camacho
no se había incoporado al diario, pues se encontraba de vacaciones.
No han sido las únicas dimisiones: también renunció Fernando Rivera Calderón, y los colaboradores
Armando Vega-Gil, José Manuel Aguilera y Jacinto R. Murguía, así como la diseñadora Mayanín Ángeles y la fotógrafa
Luz Montero.
Ante tal desbandada, en el número 82 (19 de septiembre), las únicas incorporaciones visibles en el equipo
de redacción son las de Alejandro Suverza, quien ha sido reportero de
El Financiero, Observer, y colaborador
free lance de El Universal; y la de Jorge Cisneros, también reportero de
El Universal. Otras nuevas plumas son las de
los colaboradores Jorge Lestrade, el economista César Reynoso, el sexólogo Luis Perelman, Gerardo Lammers,
crítico de cine, e Idiana Guadarrama, comentarista de música, así como la diseñadora Paulina Villasana.
Hasta el cierre de esta edición, Ignacio Rodríguez Reyna impulsaba la creación de una nueva revista que
él comandaría. En el proyecto figuraba también de manera destacada Javier Solórzano, recientemente despedido
de Televisa Radio.
etcétera