Malos momentos de la prensa,
también en Brasil y Argentina
Aunque sea por diversas causas, la crisis de los diarios no es privativa de México.
Con una caída de al menos entre 40 y 50% de la pauta publicitaria, los periódicos argentinos deben
recortar gastos para seguir circulando. Un informe de la Asociación Mundial de Periódicos reveló que en Argentina
cayó 35.8% la venta de diarios entre 1997 y 2001. Según datos del Instituto de Verificación de Circulaciones
(IVC) publicados en agosto pasado por la revista
Apertura, el diario
Clarín, el de mayor circulación en Argentina,
vendía un promedio diario de 650 mil ejemplares entre 1992 y 1996 y desde entonces la caída ha sido constante. En
2001, las ventas de
Clarín alcanzaron un promedio de 456 mil unidades diarias. Aún no hay estadísticas de ventas
para este año, pero en agosto de 2002 se vendieron en promedio algo más de 362 mil ejemplares, según el IVC.
También han caído las ventas de
La Nación, el segundo diario de mayor circulación del país. Entre 1992 y
1994, el promedio de ventas superaba los 200 mil ejemplares diarios. Las cifras descendieron hasta alcanzar en 2001
una media de algo menos de 167 mil unidades. En agosto de este año, se vendieron 154 mil 191 ejemplares diarios
en promedio, según el mismo informe.
La devaluación del peso que pasó de cotizar uno a uno frente al dólar hasta diciembre pasado a alrededor
de 3.65 pesos por dólar en la actualidad no fue trasladada al precio de venta. Sin embargo, los diarios
endeudados en el exterior deben hacer frente a sus compromisos en dólares y pagar en divisas los insumos que vienen
del extranjero, como pigmentos para tintas, placas para impresiones, material de fotografía y algunos servicios noticiosos.
En Brasil, mientras tanto, la prensa se abre al capital extranjero. En octubre pasado, el presidente
Fernando Henrique Cardoso dictó en régimen de urgencia, una medida provisional que permite a inversionistas
extranjeros controlar hasta 30% del capital con derecho a voto de los diarios y revistas. La medida se destina a rescatar a
la prensa del país de una de las peores crisis de su historia, causada en parte por la caída de los ingresos
publicitarios y agravada por la acentuada depreciación del real.
"La crisis es mucho más grave de lo que se imaginan los lectores", expresó el periodista y dueño de la
revista semanal Carta Capital, Mino Carta, quien aseguró que los principales grupos periodísticos entre ellos Globo,
Estado y Editorial Abril "están al borde del desastre total".
"Tan sólo Globo (el mayor consorcio de comunicaciones del país) debe dos mil millones de dólares", afirmó
Carta, en una entrevista reciente, donde señaló que los propios dueños de las empresas periodísticas se precipitaron
en la crisis, al endeudarse en dólares para financiar pesadas inversiones en sus medios.
Las inversiones, destinadas principalmente a la adquisición de equipos de última tecnología para permitir el
uso de fotos en color y mejorar el diseño de los principales diarios, fueron estimuladas en un periodo de bonanza
para la prensa brasileña, cuya circulación aumentó en más de 80% entre 1990 y 2000. Sin embargo, a partir del
año pasado se produjo un declive en el número de lectores, un fuerte descenso en la demanda por avisos
clasificados una de las principales fuentes de ingresos de los diarios y una caída en torno al 6.5% en los ingresos por
venta de publicidad.
El director de circulación del diario
O Estado de Minas y dirigente de la Asociación Nacional de Diarios
(ANJ), Augusto dos Anjos, dijo que "hay una gran relación entre el PIB, la circulación y el poder adquisitivo de los lectores".
Agregó que el alza del dólar que aumentó en casi 50% en lo que va del año obligó a las empresas a
aumentar el precio de los diarios y a despedir personal. El número de suscriptores de los 22 mayores diarios se redujo en
12% en el primer semestre de 2002 respecto del mismo mes del año pasado, lo que significa que más de 1.4
millones de ejemplares dejaron de ser vendidos diariamente.