Emiliano Meza
"¡¡Apaga la tele que ese programa es muy violento!!". ¿Cuándo fue la ultima vez que oíste eso? Pero,
¿por qué no nos dejan ver Dragon
Ball? Es, en la mayoría de los casos, prejuicio, pero sí, es cierto, son violentos
y hay sangre pero mientras tengamos en mente que no es real, jamás intentaremos saltar de una ventana
para volar, además ¿qué querían?, una caricatura donde el mundo es de color rosa, no, la vida no es así.
Si no pueden ver Los caballeros del
zodiaco entonces por qué sí pueden ver las noticias donde sale gente
real muriendo por epidemias o terrorismo u otro tipo de programas como
Jackass donde los protagonistas (gente real) sólo se lastiman por entretener al público, en cambio en
Dragon Ball los "buenos" luchan para
proteger el planeta.
Hay mucha gente que dice que
Pokémon es satánico y verdaderamente esa gente no tiene nada que
hacer, dicen que, por ejemplo Pikachu quiere decir superior a Dios o que Charmander quiere decir hijo del diablo.
Eso es fanatismo.
"Porque nos quitan estudios", comenta Alan Gómez del Colegio Andrés Quintana Roo.
"Tiene demasiada violencia gráfica y contamina el pensamiento", es una excusa de los padres según
Rodrigo Fernández de la escuela Jean Piagiet.
La madre de Rodrigo afirma que las caricaturas japonesas salen mucho de la realidad, usan
demasiada fantasía y esto puede ocasionar que a un niño que no tiene un criterio definido de lo que es la realidad,
crea que lo que dicen las caricaturas es verdad.
Yo en lo personal no estoy de acuerdo, pues los niños a pesar de la gran imaginación que tienen, no son
tontos como para creer que con un ojo de oro pueden convocar un monstruo real.
En la página de etcétera he visto muchas opiniones, la mayoría en favor de las caricaturas japonesas, donde mencionan cosas muy importantes como que la gente sólo señala los defectos de éstas pero no ven lo bueno, como los valores que tratan de enseñar: el compañerismo, la amistad, la lealtad, la lucha por un ideal (en Pokémon, por ejemplo, no hay ningún personaje que no luche perseverantemente por un ideal), etcétera. Que las cartas son de estrategia y no satánicas. Que Dragon Ball o Ranma 1/2 no hacen daño si el niño lo ve sabiendo que no es real.
El miedo de un padre (cuando no es prejuicio) de que su hijo vea este tipo de caricaturas es que se vuelva agresivo y crea que todo se resuelve a golpes, pero eso sólo sucede (ha habido casos) cuando el niño no recibe atención en su casa, la televisión es su único escape y no tiene a nadie que le explique si lo que está viendo es realidad o fantasía, también sucede cuando sus padres son agresivos entre ellos o con el niño, pues se aprende más de los padres que de un programa.