A Carlos Monsiváis lo hemos conocido como cronista, crítico, comentarista, participante en videoclips,
prologuista y presentador de inumerables libros, articulista, ensayista, personaje de cómics y hasta como padrino del hijo
de Lucía Méndez; pero, ¿dramaturgo? Ese es el nuevo oficio que los editores de
Excélsior creyeron que le faltaba al autor de Nuevo catecismo para indios
remisos.