Cirugía en vivo
¿Obesidad, pechos colgados o nariz de águila junto con un raquítico salario mínimo? No se preocupe, la
cirugía estética se ha sumado al repertorio de los reality shows televisivos. Con
Extreme Makeover (
Transformación
radical) la cadena estadounidense ABC encontró en este tipo de cirugía la forma de ampliar su audiencia, además de 20
mil voluntarios dispuestos a dejarse intervenir ante las cámaras para conseguir el cuerpo perfecto que la publicidad
y los medios venden como el objetivo de la existencia. Después de la creciente aceptación de los primeros
capítulos, la ABC encargó otros 13 y empieza a acariciar ofertas para vender el nuevo filón a emisoras extranjeras.
El cambio se produce entre seis y ocho semanas, y es registrado por las cámaras, montado y resumido en una
hora (con sustanciosas interrupciones publicitarias). El momento cumbre de una operación que cuesta entre 40 mil y
150 mil dólares, en función de los arreglos en labios, pómulos, orejas, nariz, pechos, caderas u otra parte, es
cuando la cenicienta o el príncipe son mostrados en el teatro catódico.
Amy Taylor, una empleada de un supermercado que fue sometida al cambio de nariz, dientes e incremento
del pecho con implantes de silicona, declaró: "Estoy inmensamente agradecida. Hicieron realidad mi sueño".
En un intento de recalcar la parte de realidad y de ciencia del espacio, su productor, Howard Schultz, declaró
a USA Today que Extreme Makeover muestra la verdad del bisturí: "De lo contrario, sería una trivialización.
Debemos mostrar los dolores que experimentan estas personas". Como toda catarsis que se precie.