Ruido y confusión, aclaración y silencio
Luego de una filtración, entre 1 y el 3 de octubre, varios diarios difundieron, con información incompleta y
fuera de contexto, que en el IFE "se habían detectado" supuestas "anomalías" por 752 millones de pesos. Cuando el
IFE aclaró el asunto ningún rotativo aludió al respecto.
Esta falsa información se originó cuando el despacho Mancera Ernst & Young, contratado por instrucciones
del Consejo General del IFE para llevar a cabo la auditoría externa que se efectúa anualmente, hizo al instituto
una observación preliminar donde informó que faltaba realizar la conciliación bancaria de la cuenta con la cual
se hicieron los pagos de los 23 mil capacitadores contratados para adiestrar a los ciudadanos que fungieron
como funcionarios de casilla en los comicios del pasado 6 de julio, así como las remuneraciones de 192 consejeros
locales y mil 800 consejeros distritales. Esa conciliación se refiere al cotejo entre el estado de cuenta del banco con
el talonario de las chequeras del IFE. Se trata de un procedimiento contable de control interno menor que
estaba pendiente.
Sin embargo, varios medios hablaron "de irregularidades", "de anomalías" y "de escándalo
impresionante". Incluso, incurriendo en la calumnia, Vladimir Rothschuch, articulista de
El Heraldo, afirmó que "Woldenberg
se marcha del IFE dejando un peculado de 700 millones de pesos".
De inmediato, las autoridades del IFE aclararon que no existía irregularidad alguna. "Los pagos fueron hechos
con cheques nominativos bajo un sistema estrictamente controlado. En total se emitieron 553 mil cheques a
personas físicas plenamente identificadas y localizables, que hicieron un trabajo totalmente demostrable... Lo que se
ha señalado es que aún no concluye la conciliación de la cuenta del banco Bital en la que se operaron esos pagos.
Es un trabajo prolongado pero sencillo, que estará concluido antes de que finalice este mes de octubre". (Por
cierto, El Universal, uno de los diarios que habló de "irregularidades", no publicó la aclaración del IFE.) Alfonso
Fernández Cruces, director ejecutivo de administración del IFE, señaló en entrevista con Martín Espinosa, conductor de
Radio Red, que en el IFE aún no conocían el dictamen definitivo de la auditoría externa. "Si no se cuenta con la
información completa y se saca de contexto, se puede desorientar a la opinión pública", afirmó.
Estridente, el consejero Jaime Cárdenas alentó la desinformación: "Llega en un momento muy difícil (el
asunto de las supuestas irregularidades) porque nosotros esperábamos... entregar el mes de octubre... un informe de
la administración al Consejo, y va a saltar este escándalo... yo creo que no estamos quedando bien parados en
el control del manejo de los recursos al interior del instituto, y todos los que tengamos algún tipo de
responsabilidad incluyéndome debemos pagar por eso".
En la sesión del Consejo General del IFE, del 10 de octubre, el secretario ejecutivo, Fernando Zertuche,
destacó que el 8 de ese mes las conciliaciones bancarias habían sido entregadas íntegramente al despacho de
auditores externos. "Es infundado sostener que se desconoce el destino de alguna erogación o que ésta carezca de justificación". Sin embargo, al día siguiente ninguno de los diarios publicó esos dichos, ni aun aquellos que en los
días anteriores habían puesto tanto énfasis en denunciar las supuestas "irregularidades" del IFE (principalmente,
Reforma, El Universal, El Sol de
México, El Independiente y
Ovaciones).
Pese a que la información dada a conocer por Zertuche dejaba en claro que las "anomalías" sólo habían
existido en la cabeza de algunos "informadores" y un consejero electoral, tres días después Wendy Roa, reportera de
Detrás de la noticia, insistía en acusar al IFE: "El IFE no ha preparado las conciliaciones bancarias mensuales
correspondientes... Mediante el informe presentado por el despacho...".