Entrañable Betty
Recién cumplió 73 años pero conserva el encanto y la sensualidad de cuando nació, el 8 de agosto de 1930
en el cortometraje
Dizzy Dishes, como una perrita antropomorfa hecha por Grim Natwick, con largas orejas
que devinieron en aretes, y un canto que en poco tiempo captó la atención mundial. Luego de ese corto de los
estudios Fleisher Brothers, Betty apareció como humana en
Any rags. En 1932, un diálogo suyo en
Boop-Oop-A-Doop le dio su célebre apellido.
A mediados de los 30, las leyes sobre animaciones se hicieron más estrictas en Estados Unidos y Betty Boop
perdió su atavío y dejó el canto para convertirse en niñera o maestra. No obstante, su atractivo continuó. En esos
años la acompañó la música de algunos de los más destacados exponentes del jazz, como Louis Armstrong y
Cab Calloway. En 1939, dejó las pantallas. Su último
boop fue en Yip Yip Yippy.
Betty Boop es un icono en la historia de los dibujos animados aun con la censura que trató de desdibujar
su personalidad y aunque sólo esporádicamente vuelva a las pantallas su última aparición en cine fue
circunstancial (Who framed Roger Rabbit?,
1988), se encuentra en el recuerdo de muchos.