El Mundo, marcha atrás
A principios de noviembre El
Mundo decidió "cerrar" gran parte de sus "ligas" gratuitas en la red. Quien
quisiera consultar la edición on
line tendría que pagar una cuota anual de 50 euros (un poco más de 500 pesos). A
mediados de ese mes, El País anunció "una restructuración completa" de su página Web, así como el cobro de 80 euros
por año o 50 por semestre a los lectores de su edición digital.
La decisión, apunta un artículo de Txema Alegre, redactor jefe de
La Vanguardia Digital (12/XI/02), ocurrió
por la disminución de la publicidad y, en general, por el incumplimiento de las expectativas que se habían
depositado en ella como fuente de recursos. Para Alegre, "costaría mucho habituar a los lectores a pagar por la
información que reciben". Señaló que sólo hay dos casos en los que el cibernauta echa mano fácilmente de la cartera. "El
primero es aquel que produce un beneficio profesional, como el de las ediciones
on line de algunos pocos periódicos económicos como
The Wall Street Journal", que son "una herramienta de trabajo que puede aportar
ganancias infinitamente superiores a lo que cuesta la suspcripción. El segundo es el que satisface una necesidad de
tipo personal como por ejemplo la Web amazon.com, que ofrece servicios de venta prácticamente insustituibles,
y también las webs dedicadas al sexo".
El análisis del editor de
La Vanguardia Digital fue certero. Ante el cobro de los servicios los lectores
on line se alejaron. A principios de diciembre
El Mundo dio marcha atrás y regresaron los contenidos gratuitos a su Web. De acuerdo con Dircom Digital (www.dircomdigital.com), un portal especializado en temas de comunicación,
los editores de ese diario "meditan la oportunidad de cobrar sólo algunos de los contenidos incluidos en la
versión impresa". En tanto, El
País sí se mantiene firme en sus intenciones de cobrar por sus servicios en la Red,
aunque ofrece a los suscriptores de la edición impresa el acceso gratuito a su Web.
A mediados de noviembre todo apuntaba a la desaparición total o parcial de la gratuidad de las ediciones
digitales en aquellos rotativos españoles. Ahora, a la vista de los resultados, cualquier decisión al respecto tendrá
que posponerse.