De pasquines y peores cosas
Pasquines, panfletos, libelos. Muchos nombres para una realidad muy comentada pero escasamente
documentada en el universo editorial: los seudo periódicos y revistas que tienen una periodicidad irregular y una pésima calidad, pero que subsisten al amparo del chantaje y por el despiste de uno que otro funcionario que paga inserciones
de publicidad.
Un ejemplo de este tipo de publicaciones es el "periódico" de cuatro páginas llamado
La Coladera. En su primera plana, correspondiente a agosto (vol. 2, núm. 20), tiene el titular: "¡Se dan los embriones! ¡Resultados de la
mescla de los ovarios y los huevos de Isidro Pastor". Sin el más mínimo respeto por la ortografía,
La Coladera trata de informar sobre una (supuesta, seamos precavidos) declaración de Isidro Pastor Medrano, dirigente del
comité directivo priista en el Estado de México, respecto de la búsqueda de este partido por mejorar el nivel de
sus funcionarios.
Dentro del material que ofrece la edición de ese pasquín dirigido por Carlos Aguilera Morquecho, hay un
editorial titulado "Vicente Fox Quezada impotente y esquizofrénico", junto con unas notas que publicitan acciones de
los presidentes municipales de Coacalco y Tultepec.
La Coladera tiene 70 errores de ortografía e incontables faltas
a la sintaxis por página.
Ah, pero esa publicación está en la red. Ahí destaca un "reportaje" firmado por su director, titulado "¡Lo de
los 'curitas' no es nuevo hace siglos que pasa y no se hace nada!...". En ese material, Aguilera Morquecho revela
que "jamás la iglesia (católica) a aceptado que en su seno, existió una 'papisa', esta tubo un alto grado político
dentro de la corte francesa, siendo esto una debilidad de los curas de alto rango". (...) "En la actualidad se hace
un escándalo en los EE. UU. Cuando es norma, natural en ese país, el prestarse a la mujer los fines de semana,
(existiendo en la realidad, campos nudistas, así como clubes de 'intercambio' de parejas, así como bisexuales), autorizado
por el gobierno americano, esto en la actualidad fue muy notorio, porque 'el vaticano ya se arto' de pagar los
millones de dólares, que cuesta mantener la prostitucion de sus clérigos".
Parece una broma de mal gusto, pero en el directorio
La Coladera dice imprimir 12 mil ejemplares y tener
presencia en Estados Unidos; se adquiere por cinco pesos o 60 centavos de dólar. (Todo debidamente respaldado, según
la propia publicación, con su respectivo certificado de contenido, título, derechos de autor y hasta registro en
la Hemeroteca Nacional.)
Para los interesados en invertir en
La Coladera, el costo de la publicidad comercial por ejemplar va de los 19
mil pesos en portada a los 13 mil en páginas centrales; 15 días en la página electrónica cuestan15 mil pesos, más
caro que lo que ahora cobran El Universal y
Reforma.