¿Adiós a las filtraciones?
Después de varios años en los cuales
las filtraciones de información gubernamental a los
medios fueron el pan nuestro de cada emisión y edición,
el 13 de marzo pasado se resolvió penalizar
esta añeja y socorrida práctica. De acuerdo con el
decreto por el que se expide la Ley Federal de
Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos
ningún procedimiento jurídico o
administrativo podrá ser filtrado a la prensa.
En su título segundo, referente a las
responsabilidades administrativas, el decreto establece
que los servidores públicos deberán "custodiar y
cuidar la documentación e información que por
razón
de su empleo, cargo o comisión tengan bajo su responsabilidad,
e impedir su uso, sustracción,
destrucción, ocultamiento o inutilización indebidos".
Dos de los casos de filtración más
recientes son el ya célebre Pemexgate, referente al
presunto desvío de recursos procedentes de Pemex hacia la
campaña presidencial de Francisco Labastida
Ochoa, así como el supuesto desvío de dinero en Caminos
y Puentes Federales, cuando este organismo
era presidido por el hoy diputado priista Gustavo Carbajal. Las
filtraciones sobre las investigaciones
que se siguen en este último caso provocaron, incluso, el cese
de dos funcionarios de la Secodam.