De videopolítica y sondeos
Lorena Padrón
La democracia, reflexiona Giovanni Sartori en
Videopolítica. Medios, información y democracia de
sondeo, su más reciente obra, es un sistema que no requiere de
savants (sabios) ni de un público cultivado ni
demos ilustrado, sino de un demos suficientemente informado, que tenga "alguna idea de lo que está sucediendo".
En este sentido, parte de que cero información es insuficiente y para ejemplificar a qué se refiere con
la suficiencia e insuficiencia de la información, pone como ejemplo una pregunta, aclarando que no
quiere provocar nada: ¿quién es el Presidente de México? Supone que la mitad de los imaginarios entrevistados no
sabe la respuesta. Están desinformados. Y ante una posible respuesta: no importa, Sartori se pregunta ¿qué es
lo importante?
"Estoy de acuerdo en que un elector (él o ella) quizá no necesite saber por quién está votando; sin
embargo, hay algo que él o ella debe conocer, si suponemos que la democracia tiene soporte popular y es
representativa de un gobierno electo por el pueblo. Y llegamos al punto en el que si un ciudadano ni siquiera conoce el
nombre de su presidente, ¿podemos suponer que sabe algo sobre algún otro asunto?".
Continúa su reflexión analizando la televisión, a la cual define como la agencia más grande de formación
de opinión pública y destaca la falta de profesionalismo de este medio al explicar los asuntos públicos;
asimismo, centra el discurso en el tema de la opinión pública.
En
Videopolítica..., el politólogo italiano examina la desproporción que existe entre televisión y
medios impresos y la limitante visual de éstos, tomando como referencia el alto costo de la producción visual, lo
que limita la cobertura de acontecimientos, siempre sometida al criterio de los noticieros, en cuanto al uso
político de la televisión. Una cobertura a medias de la política que reduce el interés por parte del televidente.
Habla también de la discriminación que generan los medios al favorecer y desfavorecer a grupos de
individuos, sea por el color de la piel, o por sus posibilidades económicas en el mundo de la política y da como
ejemplo de esta torpeza las entrevistas casuales que incrementan la desinformación.
En cuanto a la videopolítica ve en ella la pérdida de calidad (espontaneidad) en la opinión pública.
Un producto hecho con fines específicos que no abre la puerta al
vox populi, siempre opacada por el mensaje televisivo y centra en el ejercicio del poder político el bien común que oferta la democracia.
Respecto de los sondeos bajo los cuales se dirigen y monitorean muchos gobiernos los califica de
falsos y da cifras de un escandaloso 50% de inexactitud en la opinión pública debido a las trampas que suele
haber en las preguntas que plantean los encuestadores.
Sartori concluye con una reflexión esperanzadora y parte de dos escenarios: la democracia mínima
(preferible a la no democracia, dictaduras y anexas) y la democracia máxima, a la cual define como proclive al suicidio
(¿qué hay más allá?). Se muestra optimista frente a la democracia mínima, que campea en todos los tiempos,
y pesimista en cuanto a la democracia máxima, pues ubica el presente cortado por la tijera del conductivismo
y, por ende, el reduccionismo que transpiran los medios masivos de información. Ve la videopolítica,
la videoeducación y la videopaideia como fenómenos inamovibles resguardados por la tecnología y cifra
su encantador optimismo en el mejoramiento de los contenidos que proporciona la videoinformación a los
seres humanos.
Completan este libro la ponencia "México hacia una transición constitucional", tema que no es ajeno
al politólogo, pues se trata de un pensador interesado, desde los años 60, en el sistema político mexicano y
un coloquio donde Sartori expone temas como las reformas a la Constitución de 1917 y el cambio de un
sistema presidencial a un sistema alternativo. Además de una explicación de Rafael Rangel Sostmann, rector
del Tecnólogico de Monterrey, sobre la cátedra Alfonso Reyes que se imparte en esa institución; una nota
preliminar de Jorge Islas, director del Seminario de Sociología Jurídica en la Facultad de Derecho de la UNAM, y quien
ha sido alumno, lector y asistente de Sartori por diez años, así como un epílogo de Aurelio Collado.
Giovanni Sartori, Videopolítica. Medios, información y democracia de sondeo, México, Fondo de Cultura Económica e Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, 2003, pp. 85.