Las gacetillas son la manera encubierta de promocionar un personaje o un tema y en los meses que vienen
se multiplicarán para difundir como si fueran noticias la propaganda de los candidatos a la Presidencia. Pero no
sólo son fuente de engaño (en realidad, a nadie engañan) sino que también representan un obstáculo para la
fiscalización del gasto en las campañas electorales. Sólo en noviembre, la redacción de
etcétera detectó 97 gacetillas en la
llamada prensa de circulación nacional (las ilustraciones de esta página son una pequeña muestra;
La Jornada y Crónica son los medios que más publican
gacetillas). Es deseable que los medios no contribuyan con las gacetillas, por la vía
de aceptar como ingresos de publicidad, esa forma mentirosa de publicar entrevistas o notas laudatorias.