Desde Presidencia,
las obsesiones de siempre
Más que un planteamiento renovado de las definiciones y la estrategia política del Ejecutivo, en las oficinas
de Presidencia de la República el interés central es la delimitación de una nueva estrategia de comunicación que
iniciará a partir de agosto. Como desde hace cuatro años, en ese aspecto es donde se cree que está el tema fundamental.
En lo que resta de su administración, el gobierno federal decidió informar los resultados del cambio que
ha promovido como una forma de promoción de sí mismo y de apoyo también al PAN, luego de un acuerdo al que
llegó, a principios de junio, con los precandidatos de ese partido a la Presidencia.
La nueva estrategia de comunicación buscará acercarse a la ciudadanía, como se intentó antes con la
campaña "México pregunta, Fox responde". Pero en esta ocasión no habrá cifras sino transmisión de mensajes cálidos
y emotivos; la "estrategia" iniciará con seis diferentes anuncios en radio y televisión y será enmarcada en el
contexto del próximo informe de gobierno, donde habrá una comparación entre lo que ocurría con administraciones
anteriores y los resultados de ésta en materia de salud, educación y empleo -en ese tema habrá un énfasis especial-. (Hasta
el cierre de esta edición, en el área de imagen, de la que es encargado Roberto Mourey, reflexionaban mucho sobre
la sustancial decisión de emplear o no la palabra cambio.)
Para esa campaña, según la tendencia reciente, la prioridad en el gasto es Televisa (60%) y luego los otros
medios electrónicos, por lo que sólo se destinará 5% en los impresos, de un presupuesto de 90 millones de pesos.
Pero dentro de esa línea de acción también se encuentran las transmisiones del canal del Presidente, toda vez que
la Canitec ha mostrado cierta flexibilidad en el asunto, luego de que varios empresarios están contemplados para
la próxima asignación de concesiones en radio y después de que funcionarios de la SCT les han demostrado que la
ley le asiste al Presidente para tal empresa.
etcétera