El carácter de Milenio
Según Milenio "Unos andan perdidos; otros están buscando; muchos ya encontraron".
Según
Crónica, algunos más se pasan de listos. Quieren "fincar supuestos crecimientos en la agresión a
otros medios y en trucos de merolico".
La reproducción gráfica de esta nota resalta el esfuerzo de
Milenio por convencer de un supuesto incremento
de lectores, desarrollado durante un año a partir de junio de 2001, según el Buró de Investigación de Mercados (Bimsa).
Al respecto, en un reportaje sobre la competencia de los periódicos, la revista
Expansión del mes de julio
publicó que, según Bimsa,
Milenio
era uno de los rotativos con menos lectores en la ciudad de México, incluso situó a
Milenio debajo de
Novedades y
unomásuno. En ese trabajo de Louise Guénette, se lee el siguiente párrafo:
"Federico Arreola, vicepresidente ejecutivo de la firma, dice que el joven diario capitalino ya superó el punto
de equilibrio el año pasado. Sin embargo, los pocos anuncios que aparecen en sus páginas y sus escasos lectores,
según una encuesta de Bimsa, indican que no ha acabado de consolidarse".
II
No se sabe cuál sea la metodología empleada por Bimsa. Eso ayudaría a entender cómo es que
Milenio ocupa el último lugar en número de lectores entre 12 periódicos y, al mismo tiempo,
Milenio esté en el pódium de
un crecimiento de 116% en relación con El
Universal, por ejemplo, que según esos datos, tuvo un decremento de
1%. Laura Islas Reyes, redactora de
etcétera, preguntó sobre esto a Carlos de Zúñiga, vicepresidente de medios de
Bimsa y principal responsable del estudio difundido por
Milenio. El señor De Zúñiga no quiso responder las preguntas
vía telefónica y se negó a darle una cita a la reportera; dijo que estaba por salir de viaje y pidió que se le llamara el
2 de septiembre.
III
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Tomado de Expansión |
Si se tienen diez lectores y en un año se duplican, el dato puede ser tan espectacular como un anuncio
que, vagamente, señale 100% de crecimiento de lectores. Esa u otra derivación la puede hacer cualquiera frente a
datos como los de
Milenio, incluidos los suspicaces, potenciales anunciantes, frente a la ausencia de números claros
que den cuenta del tiraje, la circulación y la venta de los rotativos. Y es que, al final, no se sabe dónde quedó la
bolita de la venta contante y publicada de los diarios.
El director de Milenio, Carlos Marín, no quiso informar a
etcétera sobre esos datos; en el número de agosto,
esta revista publicó el dato aproximado de nueve mil 750 ejemplares de
Milenio vendidos en promedio por día en
los puestos de periódicos de la ciudad de México. La actitud de Marín contrasta con la del director de
Crónica, Salvador García Soto, quien hace varias semanas informó a esta revista que el rotativo que encabeza vende cinco
mil ejemplares en promedio por día en el país.
IV
Aunque no ocurra con la civilidad e incluso con la caballerosidad deseable, son sanos los cuestionamientos
entre los medios de comunicación, incluso aunque sólo sean parte de una estrategia de mercado en la que, al final,
el público lector decide. Sin embargo, más allá de este episodio, se echa de menos la existencia de lo importante:
un organismo autónomo que englobe a todos los diarios y que proporcione cifras verídicas sobre sus niveles de
venta. Por ahora, en una mezcla de pudor y afanes convenencieros, los directivos de los rotativos callan sobre sus
números, cuando no los distorsionan o emprenden conjuros numéricos para convencer al respetable anunciante.
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sic
"He aprendido que el vendedor es como el político en campaña electoral: todo lo pide de rodillas porque
los clientes no están obligados a comprar nada a nadie."
Federico Arreola, Milenio
Diario, 4 de febrero, 2002