La oficina de la señora Sahagún, desmantelada
Con el propósito de poner un alto a las críticas, a mediados de julio la señora Marta Sahagún decidió
desmantelar la oficina de apoyo que tenía en la residencia oficial de Los Pinos, lo que ocurrirá definitivamente al
finalizar octubre. En la mira de los críticos del régimen foxista poco después de su creación, en agosto de 2003, por
considerar que no se encontraba dentro del marco legal vigente y sus gastos eran "excesivos y poco transparentes", su
existencia había provocado dimes y diretes entre la oposición, por un lado, y el gobierno y el PAN, por el otro. Unos
demandaban su desaparición; los otros justificaban su permanencia.
En mayo pasado, mientras los debates subían de tono, la Auditoría Superior de la Federación recomendó a
los legisladores emitir una norma que definiera las actividades de la esposa del Presidente. El órgano de
fiscalización admitió que existían "lagunas legales" para determinar si Marta Sahagún podía o no usar recursos públicos.
Ese mismo mes, Reforma (14/V/05) publicó que sólo en salarios dicha oficina erogaba "por lo menos un
millón 316 mil 446 pesos mensuales", debido a que ahí laboraban al menos 20 funcionarios de mandos medios y superiores.
Dos meses después, en un contexto en el que grupos opositores acusaron a la esposa del presidente Fox de
excederse en sus gastos de vestuario, la existencia de la oficina volvió a ser cuestionada.
En medio de intensos debates, legisladores priistas y perredistas exigieron en el seno de la Comisión
Permanente su desaparición. Diputados panistas, por el contrario, señalaron que su existencia se encontraba plenamente
justificada, debido a las actividades que la señora Sahagún desarrolla de acuerdo con su papel de primera dama.
Argumentaron, incluso, que el presupuesto de la oficina había sido auditado en tres ocasiones sin ninguna recomendación de
por medio. El debate siguió, sin embargo.
Fue por esos días cuando la esposa del jefe del Ejecutivo no sólo puso a remate parte de su vestuario,
también decidió desmantelar su oficina, cuyo nombre técnico era Vinculación y Apoyo a la Esposa del C. Presidente.
No desea más críticas, y menos en el contexto electoral que se avecina.
etcétera