Canal 40, mala señal
En las últimas semanas, sin duda, sobre Canal 40 presenciamos una mala señal. Nos referimos al sugerente
silencio que privó en los medios sobre los entuertos legales y administrativos que transita la Televisora del Valle de México.
Es decir, pese a ser un asunto de evidente interés público, durante septiembre salvo algunos partes aislados
en Milenio, no hubo notas ni posturas editoriales que, al menos, mantuvieran la atención sobre el desenlace jurídico
y político que tendrá este asunto en los próximos días.
La omisión informativa sucede en un contexto donde el gobierno federal busca responder al interés de
algunos empresarios por participar en el negocio de la radiodifusión. Como todo parece indicar, el proceso de
otorgamiento de concesiones se ha frustrado, por lo que no puede descartarse la posibilidad de que Canal 40 sea pivote para
librar la presión y así responder positivamente a algunos de esos empresarios, al favorecer el gobierno negociaciones en
tal sentido, igual que en el Canal 28. CNI o aquella otra estación, sin embargo, no son las únicas posibilidades en
las que ahora piensan varios empresarios; también está el Canal 22. Más todavía cuando se sabe que el gobierno
considera la posibilidad de desincorporar esa emisora concesionada dentro de la actual estructura de medios públicos.
etcétera