El gobierno se inclina por Panamsat
Finalmente, el 13 de agosto la Secretaría de Comunicaciones y Transportes dio a conocer los nombres de las compañías que obtuvieron la concesión para explotar los derechos de emisión y recepción de señales de banda de frecuencia asociadas a sistemas satelitales extranjeros. Se trata de las empresas Enlaces Satelitales (filial de Satmex), Telesistema Mexicano (Televisa), Sistemas Satelitales de México (vinculada a GE Americom) y Controladora Satelital México (alianza entre Panamsat y la compañía Pegaso que dirige Alejandro Burillo).
La ruta para llegar a esta resolución por momentos fue demasiado tortuosa debido a las impugnaciones vertidas por Satmex, que dirige Lauro González, sobre la forma como fue realizada la apertura del mercado satelital. Su principal argumento fue que esa empresa quedaría en una posición difícil por los compromisos que México adquirió ante la OMC y por los tratados de reciprocidad satelital con Estados Unidos. Como expresó a principios de julio Fernando Moret, vicepresidente de Comunicación de Satmex, estos acuerdos no obligan a las empresas
satelitales extranjeras a tener compromisos de inversiones ni de pagos, como lo debe hacer Satmex, que está obligada a otorgar gratuitamente 7% de capacidad para uso exclusivo del Estado en asuntos de seguridad nacional y servicio social, ese porcentaje equivale a 363 megahertz contra ocho que las autoridades están pidiendo a las empresas extranjeras, por lo que las condiciones en las que operarán los nuevos concesionarios serían inequitativas. Estos argumentos fueron insistentemente esgrimidos por Lauro González antes de la decisión de la SCT y expuestos lo mismo al
titular de Comunicaciones, Pedro Cerisola, como a legisladores de ambas cámaras.
Otra postura que disentía de la apertura en el mercado de satélites fue la del presidente de la Comisión de Comunicaciones y Transportes del Senado de la República, Javier Corral Jurado, quien expresó su preocupación y sorpresa por "la forma desigual en que las autoridades federales pretenden abrir el mercado satelital al capital foráneo, sin considerar 'el tamaño de la tragedia' que significaría pasar a un centro de operación extranjero servicios estratégicos del gobierno mexicano". Al respecto, el 29 de julio la SCT aseguró al Congreso de la Unión que no
se verá afectada la información estratégica para la seguridad nacional con la apertura de la industria satelital a la competencia extranjera.
Las respuestas a las nuevas concesiones no se hicieron esperar. La misma noche del 13 de agosto, funcionarios de Satmex informaron que impugnarían por la vía legal la decisión de la autoridad que "fue precipitada y genera inequidad competitiva", y expresaron su confianza en que se respetará la ley "porque acciones como ésta establecen un precedente negativo para los inversionistas".
Por su parte, Controladora Satelital México, la alianza conformada entre Panamsat y Pegaso, informó que el proceso de apertura de la industria satelital a los operadores extranjeros se está "blindando para impedir que Satmex lo eche para atrás, ya que esto significaría un daño para todo el país y este proceso no debe obedecer a intereses particulares".
Para evitar futuras controversias como la que suscitó esta concesión, algunos legisladores han subrayado la necesidad de crear una nueva Ley Federal de Telecomunicaciones; tal es el caso del senador Corral Jurado, quien destaca que en esa nueva norma que se trabaja en ambas cámaras, "unos de los temas torales son el de la inversión foránea en el sector y dar mayor claridad a la apertura, para establecer bases claras de equidad entre mexicanos y extranjeros". Se espera que esta nueva ley sea discutida y aprobada en el periodo ordinario de sesiones que inició este septiembre.