El actor Luis Cisneros, integrante del Centro Libre de Experimentación Teatral (Cleta), y quien desde hace años es conocido por sus sketchs de crítica política a las afueras de Casa del Lago en Chapultepec, en donde encarna al personaje de "El Llanero Solitito", hizo una solitaria marcha el jueves 13 de abril, del Ángel de la Independencia a Televisa Chapultepec para manifestar su desacuerdo con la publicación en el Diario Oficial de las reformas al marco jurídico de la radiodifusión y las telecomunicaciones, el plan de negocios que sólo beneficia a esa empresa.
A la marcha de Cisneros se sumaron cerca de 40 personas que lo acompañaron hasta las puertas del consorcio para "regresarle su basura"; dejando simbólicamente un par de televisiones viejas en la entrada. La mayoría de los acompañantes se enteraron de su protesta por una cadena que envió vía correo electrónico.
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Foto: Bruce Berrien |
Luego, junto con María de los Ángeles Huerta, doctora en Comunicación por la Universidad de Londres, y Miguel Mouriño, escritor y miembro del movimiento cultural de Coyoacán, Cisneros impulsó el efímero "Frente Ciudadano contra la Ley Televisa", el cual cambió de nombre el domingo 23 de abril, fecha a la que Huerta, Cisneros y Mouriño convocaron a una manifestación celebrada en la Plaza de la Constitución, en la que cerca de mil personas se reunieron para cuestionar las reformas ya aprobadas en el Congreso e impulsadas por la televisora y sus abogados.
Ese domingo se integraron como oradores el senador Javier Corral y el periodista Virgilio Caballero, quienes atestiguaron cómo los organizadores anunciaban que su movimiento se convertía en un proyecto de largo alcance denominado "Frente Nacional Ciudadano por la Democratización de los Medios", con estos objetivos: 1. Que los legisladores trabajen en favor de una reforma integral de los medios de comunicación mediante una ley genuinamente democrática. 2. Que se declaren inconstitucionales las recientes modificaciones. 3. Que los ciudadanos y las organizaciones puedan participar de manera activa en la construcción de los nuevos contenidos mediÁticos, y para ello buscan también integrar una "amplia base social" a lo largo de la república mexicana.
¿Ni dos dedos de frente?
El naciente frente propuso extender la invitación para que diversas organizaciones se sumaran a su propuesta. Realizó asambleas y reuniones en las que intentó consolidar una estructura funcional de trabajo. Sin embargo, durante ese proceso de articulación hubo fracturas y desacuerdos de organizaciones que sintieron su "liderazgo" desplazado, visiones encontradas entre los convocantes y falta de recursos para coordinar las nuevas acciones, lo que provocó que de entonces a la fecha, el frente no haya realizado alguna manifestación pública ni comunicado del estado que guarda su propuesta para democratizar a los medios.